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sábado, 28 de enero de 2012

CAMALEÓN FRAGA

Manuel Fraga
Mucho se ha escrito, hablado y rendido homenaje, al recientemente desaparecido ministro del general Francisco Franco, fundador del Partido Alianza Popular, ahora Partido Popular, Manuel Fraga Iribarne.
Desde el entrañable Miguel Ángel Aguilar, pasando por la magnífica escritora Rosa Montero, los periodistas Arcadi Espada, o Diego Caballero, o el que fuera primer presidente del Congreso, Gregorio Peces Barba o el mismísimo actual presidente Mariano Rajoy, compañero de partido.
Numerosos políticos. Amigos y enemigos. Gente que lo conocieron y los que trataron.
En su entierro, en el pueblo gallego de Perbes, su segunda casa, en donde pasaba sus largos períodos veraniegos,  le cantaron la bellísima canción de Negra Sombra, con letra de la poetisa gallega Rosalía de Castro y la música de mil gaiteiros gallegos.


Manuel Fraga Iribarne. Fotografías Copyright de Roberto Cerecedo

Pero nada comparable con la biografía que le dedicó el malogrado, mítico periodista y escritor, mi hermano, Francisco Cerecedo, en el desaparecido Diario 16. 
La biografía de un hombre cuando menos curioso, por su singular capacidad para permanecer en la dictadura, cambiar, integrarse en la Democracia y llegar a ocupar altos cargos en la administración. 
Un hombre que a principios de los años 1960 propugnaba la eliminación de la propiedad capitalista. Que fue falangista, democristiano, franquista, republicano, monárquico, liberal, reformista y hasta centrista. 
Un verdadero camaleón político.

La enseñanza de su lectura
Por las circunstancias mencionadas y, sobre todo, por la maestría narrativa del serial y el interés de una narración de momentos históricos de la vida española, es recomendable la enseñanza de la lectura de la biografía del político gallego realizada por Francisco Cerecedo.
Y por la singular personalidad del protagonista, fallecido en su domicilio de Madrid a sus 89 años el 15 de enero de 2012. Que fuera ministro del general Franco, fundador de Alianza Popular, ahora Partido Popular, redactor de la Constitución española de 1978, presidente de la Comunidad Autónoma de Galicia y senador.

El Decreto Ley Anti Libelo
Como paisano mío que fue, le tuve un especial cariño. 
Tengo, el enorme privilegio, de ser la excusa, para que en España y por primera y única vez, un ciudadano español, un dirigente político: Manuel Fraga Iribarne, hiciera uso del Decreto Ley Anti Libelo contra un periodista: Contra mi hermano, el malogrado mítico periodista y escritor Francisco Cerecedo y contra un medio de comunicación español: Diario 16 . Y que al fallecimiento de éste, ocurrida el sábado 3 de septiembre del año 1977, Manuel Fraga ampliara su denuncia a mi persona.

Ampliación de la denuncia       
A mi pesar, aunque totalmente consecuente con el personaje, estando todavía reciente el fallecimiento de mi hermano, Fraga no perdió tiempos en lutos, ni en retirar la denuncia. Denuncia que amplió a mi persona, al ser el familiar mas directo.
Aunque, de acuerdo con la legislación, el Juzgado la archivó de oficio al haber fallecido el denunciado.


Fraga embajador en Londres

Haberlo pensado antes
-¡Haberlo pensado antes!. Fue la respuesta que obtuve de él, cuando le llamé por teléfono a su casa, para solicitar la retirada de la denuncia, que había ampliado a mi persona.
-Señor Fraga. Que soy su hermano. Y no tengo nada que ver. Insistí humildemente.
-¡Haberlo pensado antes! ¡No pienso retirar la denuncia!. Me ratificó.

El secuestro
A instancia de la denuncia de Manuel Fraga Iribarne, el Juzgado de Instrucción número 12 de Madrid secuestró el sábado 11 de junio las dos ediciones que efectuó el diario e instruyó diligencias por un supuesto delito de calumnias e injurias, conforme al decreto de primero de abril de 1977 sobre Libertad de Expresión que establecía que los delitos de calumnias e injurias tendrían carácter “semipúblico” cuando se cometan en periodo electoral.

Contra el serial Y Fraga cogió su fusil
Según informó el portavoz del Diario 16, “el Juzgado de Instrucción número 12 de los de Madrid, ha dispuesto el secuestro de las dos ediciones del número 201 de Diario 16, correspondientes a ayer, sábado 11 de junio, por denuncia presentada por Manuel Fraga Iribarne, secretario general de Alianza Popular”, quien añadió que la denuncia “ha sido presentada por Fraga contra el conjunto del artículo, último capítulo de la serie Y Fraga cogió su fusil, titulado “A su sitio”, aunque se refiere especialmente a su primer párrafo, donde se transcribe una frase suya que, según él mismo, supone un insulto al presidente de Gobierno, don Adolfo Suárez, candidato rival en Madrid”.

Acompañado por el abogado José María Ruiz Gallardón
Fraga se presentó en el Juzgado acompañado del abogado José María Ruiz Gallardón, candidato de Alianza Popular al Congreso por Madrid y padre del que sería Ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, del PP.

Secuestro de 386 ejemplares y del molde de la página
En el momento de ejecutar la orden del secuestro, en la Redacción de Diario 16 quedaban tan sólo 382 ejemplares y la teja, molde de la página, que fue puesta a disposición judicial.
El secuestro de las dos ediciones de Diario 16 incluía el molde original de dicho artículo y el periódico, por lo que éste se vio obligado a sustituir la página completa por una nota en la que se advertía del secuestro del artículo de Francisco Cerecedo, dejando el resto de la página en blanco, práctica común de los periódicos con las censuras de la dictadura de Primo de Rivera y que la de Franco había prohibido terminantemente, aunque alguna vez la hizo Cambio 16: denuncia de la censura que causaba mucho más impacto. 

Nota del Partido Alianza Popular
Con respecto al secuestro, el Gabinete de Prensa del partido político Alianza Popular distribuyó la siguiente nota: “El secretario general de Alianza Popular, don Manuel Fraga Iribarne, ha presentado hoy en el Juzgado de Guardia una denuncia por los delitos de injurias y calumnias contra el periodista don Francisco Cerecedo, autor del artículo “A su sitio” que hoy publica Diario 16. Asimismo, y de acuerdo con el real decreto ley 24/1977 del pasado 1 de abril, sobre Libertad de Expresión, son denunciados el director del citado periódico madrileño, don Miguel Ángel Aguilar, y la empresa Información y Publicaciones, S.A., como responsable civil subsidiaria”.


Fraga Catedrático

El serial biográfico
Tal y como lo concibió el director del desaparecido Diario 16, el imaginativo Miguel Ángel Aguilar y su autor, Francisco Cerecedo, la serie biográfica Y Fraga cogió su fusil, fue una sucesión de seis artículos, relacionados entre si, que se ofrecieron sucesivamente, en seis entregas diarias, en la página cinco del diario.
El serial completo, lo pueden encontrar en el libro La última vez que nací, Ediciones B, escrito por su hermano, Roberto Cerecedo.

Y Fraga cogió su fusil. Artículo I: Un retrato Velazqueño. ( A lo Inocencio X)
Un autoritario con chupete. (Diario 16. Lunes, 6 de junio de 1977)
Por Francisco Cerecedo.

El 20 de noviembre de 1975, España amanecía, sorprendida e inquieta, huérfana de tirano. Terminadas las solemnes jornadas funerarias de llanto oficial del país, emocionada en su excitante desamparo, se aprestaba a transgredir la ultima voluntad del dictador con una experiencia nueva: la libertad. Mientras la mayoría de los españoles pensaban que se cerraba un penoso e irrepetible capítulo de la historia, otros consideraban que, simplemente, se había producido una vacante en el escalafón.
E1 18 de noviembre de 1975, cuando faltaban treinta y seis horas para la desaparición de Franco, desembarcaba en el aeropuerto de Barajas, a las tres de la tarde, procedente de Londres, el primer candidato a la elevada tarea de continuar gobernando a los españoles por decreto. El excelentísimo señor don Manuel Fraga Iribarne, letrado oficial 2º en las Cortes, catedrático, diplomático, ex secretario general técnico de Educación, ex delegado nacional de Asociaciones, ex subdirector del Instituto de Estudios Políticos, víctor de plata del SEU, ex secretario general del Instituto de Cultura Hispánica, congregante Mariano, teniente de Complemento, ex director de Cervezas El Águila, ex ministro de Información y Turismo, falangista, ex presidente de la Unión Resinera Española, matador de eurogallos, admirador de Carrero Blanco, ex consejero de Atlántica Inversiones, S. A., ex cuarentavo de Ayete, ex consejero de Rank Xerox, S. A., príncipe de las oposiciones y profundamente convencido que, desde que murió Franco, España, viuda de Caudillo, corre gravísimos peligros. Pero, afortunadamente, don Manuel Fraga Iribarne es un profesional de la salvación de la patria, para lo que gusten mandar.

La lucida trayectoria vital de Manuel Fraga se inició el 23 de noviembre de 1922 en Villalba, un pueblo de la provincia gallega de Lugo. Hijo de emigrantes que regresaron con algún dinero de Cuba, varios presagios acompañaron su nacimiento y niñez indicando que algo fuera de lo común con respecto a su persona tramaba el destino. En primer lugar, esa misteriosa confusión relacionada con sus orígenes que la Historia suele reservar, en ocasiones, a los elegidos. Algunas fuentes aseguran que existe otra partida de nacimiento de Fraga en el registro civil de Cárdenas, un pueblo en la provincia de Matanzas, en Cuba. Es decir, como sucediera con Hornero, Colón y, más recientemente, los “oriundos” de los estadios, varios lugares se disputan su nacimiento.

A cualquier infante de su edad, las cosas que publicaba el ABC el día de su nacimiento, no le harían mella. Pero a un recién nacido superdotado como Manolo Fraga, la situación del país que reflejaba la prensa del día, no podía menos de marcarle para el futuro, mientras expresaba su disgusto pataleando como podía entre los pañales. En el Congreso de Diputados, el marqués de Villabrámiga atacaba sarcástico al ministro de Gobernación: “Seguramente que el señor Piniés —decía—, cuando va a su pueblo y contempla la carretera llena de guardias civiles, se dirá para sus adentros: “¡Qué buen ministro de Gobernación soy!” Otro diputado, Prieto, pedía la derogación de la ley de Jurisdicciones. Al mismo tiempo, el claustro universitario de Madrid aprobaba la protesta del rector y decanos contra la represión de los estudiantes. Melilla, que habría de desempeñar, aún hace pocos meses, un destacado papel en la rica biografía de Fraga, también era noticia premonitoria el día de su nacimiento, cuando rechazó un ataque de los rifeños. Todos los periódicos de la nación publicaban asimismo una lista de nombres con aire de redada policial: Clemente, Sisinio, Juan El Bueno, Anfiloquio, Gregorio, Trudón y sus acompañantes Lucrecia y Felicitas. “!Son mis prisioneros!”, pensaría aquel rollizo bebé de Villalba ya hastiado de antemano de los juguetes de los niños de su edad. No, esta vez no. Eran los santos del día.


Manuel Fraga, delante del Congreso.

Tampoco fue marino
Los buenos augurios no cesaban. La calle de Villalba donde se atribuye su nacimiento, en el campo de la feria, frente a la alameda de Basante Olano, se llamaría con el tiempo, a modo de sutil profecía, calle del Generalísimo Franco. En la casa familiar, en el número 19, todavía vive una de las escasas mujeres que influyeron en la vida de Manuel Fraga: su tía Amadora. Y al igual que el extinto Caudillo, el adolescente Manolo también, en su momento, quiso ser marino. Pero a ninguno de los dos el azar, por el bien de la patria, se lo permitiría.

Con el dinero obtenido por la liquidación de algunos pequeños asuntos en Cuba, y tras su matrimonio con María Iribarne Duboix, institutriz de la familia Arechabala, propietaria de ingenios azucareros y destilerías de ron en la isla del Caribe, el peón casi analfabeto Manuel Fraga Bello decide regresar a España dando por terminada su aventura americana, que había iniciado a los catorce años como emigrante. “Mi madre —manifesta el líder de AP a su fiel biógrafo Carlos Sentís— pensaba que Cuba no era buen sitio para educar a los hijos. Ella pensaba que le podía salir algún Fidel Castro”.
El regreso del emigrante con una pequeña fortuna se produce con los habituales signos externos de desclasamiento en Galicia. El indiano se aleja del campo y pone casa en la calle principal del pueblo, abandona el gallego, idioma rural, de gente baja e ignorante, por el castellano de los señoritos y personas instruidas como el juez, el notario, el secretario del Ayuntamiento, y de todos aquellos que consiguen triunfar en la vida. La sublimación de esta tesis lingüística es el latín, idioma de lujo reservado a la superclase rural gallega por excelencia que son los curas. La afirmación personal a través del latín ha sido una constante, no exenta de disgustos, en la vida de Manuel Fraga Iribarne, quien, durante un tiempo, pensó en abrazar el sacerdocio. En febrero de 1975 todavía honraba a sus traumas infantiles iniciando en latín un discurso en Venecia para luego continuarlo en castellano.


Manuel Fraga y su tía Amadora.

Gallego de “queimada”
Durante los primeros años, Manuel Fraga estuvo perfectamente defendido contra la cultura autóctona de la terra cha lucense. Su madre y su tía Amadora completaban la educación de los hermanos, que serían doce. Sus compañeros de la época recuerdan que Manolo no tenía el menor acento gallego al hablar, y que a los cuatro años se expresaba en francés. Así la profesión de fe galleguista de Fraga es relativamente reciente y llevada a cabo, sobre todo, por la vía intelectual de la queimada. Sobre sus paisanos tiene una opinión un tanto despectiva, según se desprende de las manifestaciones que hizo a algunos amigos cuando pensaba presentarse a diputado por Lugo y ofrecía su fórmula electoral para el triunfo: “Con unas empanadas de xoubas y una queimada arreglo yo esto”.

En los medios literarios de Galicia, si exceptuamos a su incondicional Alvaro Cunqueiro, Fraga despierta muy descriptibles entusiasmos. “Fraga —declara un escritor galleguista— es un caso típico de mala conciencia hacia el idioma que le enseñaron a aborrecer, aunque era la lengua de sus abuelos. Con escritores gallegos llegó al ataque personal, y se ensañó con todo lo que oliera a nacionalismo, mucho más que su predecesor en el Ministerio y que Sánchez Bella. Todo esto, salpicado con peregrinas afirmaciones de amor a la tierra o de intentos pueriles de reducir el hecho diferencial a la gastronomía o al turismo. Ha vivido hasta los dieciséis años en pleno corazón campesino de Galicia, presume de hablar alemán, latín, francés, inglés, y es incapaz de contar un mal chascarrillo en gallego”.

Como si se trabara de un destino familiar común, su padre fue nombrado alcalde de Villalba durante la dictadura de Primo de Rivera y, luego, con la de Franco. La República, en 1931, le ofreció continuar en el cargo, pero se negó. El niño Manolo, ya hijo del alcalde, comenzó a destacar en sus estudios a los cuatro años y no necesitó de las pequeñas ayudas superfluas que el lógico cariño paterno le procuraba, llevándole a examinarse de ingreso de bachillerato al Instituto de La Coruña, en vez de Lugo, la capital de la provincia, porqué allí tenia sus negocios y sus vinculaciones sociales.

Manuel Fraga durante el servicio militar

El ¡oh! de las niñas
Ya en aquella época, comienza a perfilarse el carácter que, años más tarde, habría de tener en vilo a los españoles. Al decir de sus viejos amigos y de sus hagiógrafos más entusiastas -como Millán Mestre y Octavio Cabezas-, el adolescente Manolo era un chico francamente tímido y retraído. Le gustaban las grandes caminatas campo a través, como si inaugurara imaginarios paradores, y evitaba el contacto con sus compañeros. “Manolo —afirma Cabezas— llegó al descubrimiento de ese mundo mágico, llamativo y oscuro del sexo, bastante más tarde que la mayoría de los chicos de su edad”. Sus compañeros recuerdan que se negaba rotundamente a escucharles cuando “hablaban a medias palabras de aquéllo”. Pero la vida se puede llegar a dominar de muchas maneras. Y sobre todo desde el poder. Las niñas del instituto lucense se quedaban igualmente boquiabiertas ante la mirada de Rodolfo Valentino que ante su rollizo condiscípulo Manolo Fraga recitando de memoria la primera página de El Progreso de Lugo, después de haberla leído una sola vez.

Si famoso era en el instituto, también lo era en casa. Cuentan sus hermanos más pequeños que, en el lejano pueblo gallego, habían inventado un insólito juego: “¡Vamos a jugar a Manolo!” Y los niños comenzaban a intercambiar desaforados gritos y voces de mando, “¡Fueeera!”, que recordaban al hermano mayor.

Una vez intentada la influencia sobre los demás, eligiendo la carrera de las armas o el sacerdocio, el joven Fraga iba a encontrar una nueva oportunidad a partir del 18 de julio de 1936: la Falange. Se apuntó en 1937 porque “era lo más interesante en aquel momento”, afirma. “Pero no participaba casi nada en nuestras actividades”, recuerda su amigo Eimil, que era entonces el jefe de la organización juvenil en Villalba. El final de la guerra le iba a proporcionar a Manuel Fraga la definitiva oportunidad para llegar al poder gracias al sistema de promoción social más querido por Franco: las oposiciones. En el circo de las citas contra reloj, el atleta de la memoria, Manolo Fraga, trabajaba sin red. Aunque rodeado de padrinos vigilantes.

Mis compañeros me admiran
En 1939, llega a la Universidad de Santiago y se hace notar inmediatamente por el profesor de Derecho Romano, Arias Ramos, porque no sólo responde con una cita en latín que se le pedía, sino que continúa explicando en latín el resto de la pregunta. Entré sus compañeros, poco habituados a tales alardes, se produce una división de opiniones que ya nunca le abandonarán en su escalada hacia el poder. Sus mejores amigos, como Núñez Lagos, opinan de su antiguo condiscípulo: “Era muy crudo y muy intemperante, con poco culto a las formas. Muy tajante”. Su compañero de Universidad de Madrid y último compañero de caza y veraneo en Villalba, Carlos Pardo, señala: “Para tratar a Fraga y llevarse bien con él es necesario entenderle. Es muy difícil llevarle la contraria y se molesta bastante cuando uno le discute. En el trato normal es amable, pero un poco brusco y de maneras cortantes. Su manera de expresarse es siempre tan exacta y precisa que, a veces, tanta precisión cansa, bueno, eso al menos me ha pasado a mí, en alguna ocasión”. Tal es, afectuosa y objetiva, la opinión de los amigos. El mismo Fraga no se refugia en una impropia modestia a hablar de sí: “No tengo duda ninguna que mis compañeros reconocían en mí un cierto impulso de base religiosa y moral. Estaba convencido que uno estaba obligado a trabajar, que estaba uno obligado a sacrificar ciertas cosas, a entrenarse digamos, para una vida de sacrificio”.

Son los años duros en los que abandonará su Galicia natal para seguir los pasos del catedrático de Derecho Político, Ruiz del Castillo, trasladado a la Universidad de Madrid. Se perfila el primero de los traumas que acompañaran al joven Manolo Fraga durante su vida: la necesidad de padrino. Tras el catedrático Ruiz del Castillo, buscará otros protectores como Castiella, Esteban Bilbao, Ruiz Giménez, Arrese, Nieto Antúnez, Carrero Blanco, etc.

El resto de los puntos claves del joven fraga serán, como veremos a lo largo de esta serie, la cabeza, los informes, elegancia, el sexo, el latín, el complejo de número uno y el mando. En superar los dos últimos va a centrar la mayor parte de sus esfuerzos.

Roberto Cerecedo. Todos los derechos reservados. Queda rigurosamente prohibida su reproducción total o parcial, por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, sin autorización expresa y por escrito del titular del copyright, bajo las sanciones establecidas en las Leyes

viernes, 5 de noviembre de 2010

UN INTRATABLE PUEBLO DE CABREROS. MIGUEL HERNÁNDEZ. UN SOPLO FRESCO DE LIBERTAD

Miguel Hernández arengando a las tropas del Ejercito de la Nación
 
Era un martes de tarde soleada
Se había corrido la voz, por toda la ciudad, como un reguero de pólvora. Que a eso de la siete de la tarde, acontecería un hecho insólito
Un cabrero, un pastor de cabras, recién llegado de Orihuela, un pequeño pueblo de la provincia de Alicante, semi analfabeto, con mas formación que los estudios elementales, recitaría unos versos que habría compuesto, en el archifamoso Gran Café Gijón de Madrid.
Además, Miguel Hernández, que así se llamaba el buen hombre, había escrito también varios libros de poesía.

Sin estudios
Como otros muchos, Miguel Hernández, el malogrado poeta de la libertad, que ahora se cumple el centenario de su nacimiento, no pudo realizar estudios. Y no lo fue por problemas económicos. Sino por la decisión de un padre reaccionario.
En la España de entonces, la educación era un privilegio exclusivo de la clase dominante, predestinada a dirigir el país,y de sacerdotes católicos.
Y su imagen, de pastor poeta, fue oportunamente utilizada por el sacerdote Luis Almarcha, de inequívocas inclinaciones fascistas. Y por Ramón Sijé. Un joven, de amplia cultura y talentoso, que habría de morir a edad temprana. Quien sería decisivo, en el estimular su vocación literaria.

Los primeros pasos de un sencillo cabrero

Ramón Sijé, de inclinaciones igualmente autoritarias, accedió a prestarle libros de los clásicos españoles, al comprobar su gran interés por la literatura. Como Lope, Garcilaso, Quevedo, Juan de la Cruz, Calderón, Góngora. Pretendía presentar así, a un sencillo cabrero, que ponía en ridículo los denodados esfuerzos del gobierno de la nación, a favor de la educación y la cultura.

Retrato y Casa Museo

Su primer viaje a Madrid
Pero, como afortunadamente siempre ocurre, con los jóvenes de gran talento que viven en pueblos pequeños, llega el día en que Miguel Hernández no puede soportar por más tiempo, el ambiente estrecho y pueblerino de su ciudad natal. Y se da cuenta, de que muy poco podrá adelantar su creación literaria, si permanece en su pueblo. Y decide intentar la aventura en Madrid.

Un millar de versos. Carta a Juan Ramón
Antes, escribe una carta al escritor Juan Ramón Jiménez, anunciándole sus intenciones: “Tengo un millar de versos escritos sin publicar, le dice. Y en mi provincia se leen muy poco los versos. Y los que lo hacen no los entienden. Y heme aquí, con un millar de versos, que no se que hacer con ellos. A veces me digo que quemarlos tal vez fuera lo mejor. Soñador, como tantos otros, quiero ir a Madrid. Abandonaré las cabras. Y con el escaso dinero que puedan darme tomaré el tren para la Corte. ¿Podría Vd., dulcísimo don Ramón, recibirme en su casa y leer lo que le lleve?”

Un viaje de ida y vuelta
No se sabe, si Juan Ramón contestó a su carta. Pero dicen las crónicas, que a las pocas semanas de escribirla, el voluntarioso Miguel Hernández cogió el tren para Madrid. Llevando, por todo equipaje, una destartalada maleta llena de versos. Y que se siente abrumado por el trajín incontrolado de la Villa y Corte. Y que a los pocos días, las pocos dineros que había traído de su pueblo se le acaban. Y sin obtener ayuda alguna, ni conseguir publicar sus versos, se vuelve para su pueblo. Para refugiarse de nuevo en sus lecturas, en sus amigos y en la soledad de sus verdes prados. En donde amplía sus lecturas y escribe nuevos poemas.

Una modista de pueblo
Pero su vida, da un giro espectacular, en cuanto conoce y se hace novio de la que será su mujer y madre de sus dos hijos, Josefina Manresa. Una modista de pueblo, morena, inteligente y con clase. Y su amor le dará la seguridad necesaria e impulsará definitivamente su carrera.
Y toma de nuevo el tren para Madrid, por segunda vez. Con la misma destartalada maleta.
Pero esta vez, se siente seguro de si mismo y de su copiosa poesía. Y lleva consigo su portentoso auto sacramental,Quién te ha visto y quién te ve.

José Bergamín
Conoce entonces a José Bergamín, que decide publicarlo. En la revista Cruz y Raya que él dirige. Y a partir de entonces, esta publicación le abre el camino y se suceden otras. Y traba amistad con los mejores poetas de su tiempo: García Lorca, Aleixandre, Alberti, Neruda.

Presentado por Pablo Neruda
Alguien me dijo, que su recital, en el Gran Café Gijón de Madrid, sería introducido por su mentor, y buen amigo Pablo Neruda. El autor de España en el corazón y de Veinte poemas de amor y una canción desesperada.
Por lo que me pasé antes por la casa del poeta chileno, afincado por algún tiempo en Madrid. En el cincuenta y nueve de la céntrica calle de Menéndez Valdés. En el castizo barrio madrileño de Argüelles.
Que cordial e hospitalario, como siempre, Pablo Neruda me puso enseguida en sobre aviso.
-No te dejes engañar por las apariencias. Es una persona de convicciones sólidas.
Date cuenta Roberto, -me dijo, que Miguel Hernández proviene delmundo rural. Nacido en el seno de una familia humilde. Y criado en el ambiente rudo y campesino de Orihuela. De niño, fue pastor de cabras, hasta bien entrada su juventud.
Y no ha tenido otro acceso que a los estudios elementales, en la rígida e imperturbable moral católica apostólica y romana. Por lo que ha tenido un largo y costoso período de formación autodidacta.
Pero no se ha volteado la chaqueta, como decimos los chilenos. Ha efectuado un convincente recorrido de compromiso con la izquierda.
Yo le conocí con veinticuatro años, cuando se vino a vivir a Madrid. Y juntos fundamos la revista Caballo Verde, que está dando unos frutos sorprendentes, gracias a él.
Juntos también, iniciamos la revolución ideológica, de su tránsito del catolicismo conservador, a su compromiso social en la izquierda, al lado de los más necesitados.
No se si en esto, yo haya tenido quizá, alguna modesta influencia en su pensamiento. Al igual que la que haya podido tener Vicente Aleixandre o Federico García Lorca.
Pero lo cierto es, que ha reconducido su camino, por la sendera de la libertad. Por la que ahora lucha, sangra, pervive.
Tal es así, que ahora, a sus veintiséis años, se ha alistado en el Ejército de la Nación, frente a las tropas golpistas rebeldes que lidera el general Francisco Franco Bahamonde.
Recientemente, ha contraído matrimonio con una gran mujer, Josefina Manresa, que conoció en el frente. Y esperan su segundo hijo.
Sus hijos y su mujer,han fortalecido su poesía contundente y arrolladora. También sus grandiosos poemas. Que ha publicado en las revistas el Mono Azul, Nueva Cultura y Hora de España.
Actualmente anda, de recital en recital. Será un grandioso privilegio oírle. Si las bombas, de la aviación franquista, así nos lo permiten.

Cogimos un coche de alquiler, camino del Gran Café Gijón
-Su sorprendente interés por la literatura, -prosiguió Pablo Neruda, a mi lado, a mi izquierda, en el asiento de atrás del automóvil-, le ha llevado a estudiar en profundidad la obra de los clásicos. Conoce admirablemente a Luis de Góngora, Garcilaso de la Vega, Rubén Darío, Francisco de Quevedo. O a Antonio Machado, que ha influido muy decisivamente en su obra. No me extrañaría nada, que a mas de uno, le gustaría encerrarlo entre barrotes, por esta causa.

El conductor nos acercó hasta donde pudo, cerca de la plaza de Colón, llena de sacos terreros, a pocos metros de El Gran Café Gijón. Y justo, cuando descendíamos del coche, nos sorprendió uno de los numerosos bombardeos de la aviación golpista sobre Madrid. Y corrimos, precipitadamente, a refugiarnos a la boca del metro de la plaza.

Dentro del metro, a resguardo de las potentes bombas, no de sus bestiales sacudidas, observamos como un hombre, de curtida tez morena, facciones angulosas y de pelo corto, permanecía de píe, erguido entre la populosa multitud, mientras los demás fijamos el cuerpo en tierra.

-¡Es él. Mi amigo Miguel Hernández!- me dijo Pablo Neruda, señalando con su dedo índice, su imponente figura humana.

El poeta, el mejor dotado de su generación, el más intenso y rico en la expresión, estaba unos metros mas allá, pidiéndonos a todos calma, serenidad. A cada impacto. En las violentas sacudidas. En el sobresalto.

Su voz queda y pausada, y su sorprendente sangre fría, pudo salvar a muchas personas. Imponiendo su autoridad. Demostrando su sentido común y sensatez. Pidiendo no se corriera por los túneles, ni se gritara.

Y de su boca, emanaban las atinadas arengas para la libertad. Proclamas que se desplazaban prontamente, por las galerías subterráneas, los andenes, por los túneles debajo de la plaza de Cristóbal Colón, en un suave eco interminable. Al igual que cuando guiaba, acertadamente, a su populoso rebaño de cabras y ovejas, por las escarpadas laderas de las montañas de Orihuela, sabiendo traspasar el aire con su silbido afinado. O lanzar la honda, cargada de sus fecundos versos.

Jamás mis oídos oyeron tan bello y contundente poema. Tan hermosa arenga alguna, para la libertad herida, en aquellos delicados momentos.
La voz de Miguel Hernández era un torrente apasionado, que quiere inundarlo, iluminarlo todo con su canto.
Nunca olvidaré su tono, ni la profundidad de sus versos. Decían así:

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento mas corazones
que arenas en mi pecho; dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo,
y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella podrá dos piedras de futura mirada,
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño;
porque aún tengo la vida.

Terminada la contienda, traté inútilmente de encontrarle. Supe, que volvió a su pueblo natal, Orihuela, donde fue detenido por las tropas rebeldes franquistas. Condenado a muerte después, conmutada la pena luego.
Intenté incluso, en vano, le llegaran, algunas de mis cartas, redacté y le envié desde El Gran Café Gijón.
Pero, tras pasar por varias prisiones, Miguel Hernández murió en Alicante, el día veintiocho de marzo de mil novecientos cuarenta y dos, víctima de un largo proceso de tuberculosis.
Y a la obscena edad de treinta y dos años, como ocurre casi siempre con los jóvenes de mas talento, se truncó una de las trayectorias mas importantes y prometedoras, de la poesía española del reciente siglo veinte.
Seguramente, el único, que hubiese sido capaz, de llenar la enorme ausencia dejada por su también íntimo amigoFederico García Lorca.

-¡Miguel!, le llamaban sus amigos Vicente Aleixandre, Pablo Neruda y Federico García Lorca, de paseo por el Parque de la Ciudad Universitaria.

Y les contestaba, la sonrisa ancha, alegre, cordial y sana del poeta. Henchido de vida, desde lo alto de un árbol,al quese había subido.


Fotografía copyright: José Aymá 

Cientos de ovejas se adueñan del centro
Coincidiendo con la fecha, de la conmemoración del centenario de Miguel Hernández, el pasado domingo, treinta y uno de octubre, cientos de ovejas, se adueñaron del centro de la capital de España.
En un tradicional espectáculo, que forma parte de la Fiesta de la Trashumancia, que se celebra en Madrid, desde el año mil novecientos noventa y cuatro, fue observado por cientos de viandantes protegidos de la copiosa lluvia con paraguas.
Las ovejas fueron acompañadas por una docena de pastores, un nutrido grupo de caballistas, cuatros yuntas de bueyes, cinco vacas de la ciudad de amurallada de Ávila, y cincuenta de la Comunidad Autónoma de Cantabria.

Intratable pueblo de cabreros
Y eso, a pesar de que a algún político se le achaque, que hable como un cabrero. Y que esto, dicen, contribuya a aumentar el déficit en la educación, con su ejemplo.
Por eso, en el oportuno centenario de un poeta tan conmovedor, no viene mal, de vez en cuando, un soplo fresco de libertad, del feliz e intratable pueblo de cabreros.

Roberto Cerecedo. Todos los derechos reservados. Queda rigurosamente prohibida su reproducción total o parcial, por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, sin autorización expresa y por escrito del titular del copyright, bajo las sanciones establecidas en las Leyes
 

viernes, 2 de julio de 2010

Y vino la Iglesia



El sacerdote y el niño. Fotograma de la película La mala educación © Pedro Almodóvar

Una noche inolvidable y oscura 
Mi único argumento, contra aquel colegio de bachillerato, de la capital de Galicia,  de Santiago de compostela, uno de los más exigentes y costosos de la ciudad, era su disciplina marcial. Y que  los hermanos de las escuelas cristianas  fueran muy perezosos en el aprenderse, uno a uno, el nombre y el apellido de copiosa lista de alumnos del colegio y fueran, muy dados a llamarnos por nombre del pueblo o de la ciudad de donde procedíamos. 
Hasta aquella larga noche oscura, de un frío mes de noviembre.

Don Aniceto. Un hermano del mal
La noche en que el hermano Víctor Aniceto Mata, prefecto de estudios, de pelo corto, de mediana estatura, rollizo, peludo y sudoroso,  apagó la luz general del dormitorio de los alumnos internos de bachillerato, como siempre, a eso de las once de la noche. Y minutos después encaminó, vigorosamente, sus pasos hacia la cama de aquel chico, tan mono, de la ciudad de El Ferrol, que tanto le gustaba de tan solo once años de edad.
-¿Te has puesto bien el pijama, Ferrol? ¿Está todo bien metido?- Le dijo.
-Si, si. Hermano Aniceto- Le contestó asustado, ingenua y candorosamente, con su voz atiplada, aquel muchacho de apenas once.
-¡No, no, no!. ¡No ves como no está todo bien metido!- Le contestó con grandes aspavientos, muy bien estudiados, aquel religioso, a la vez que deslizaba su mano adulta dentro de su pantalón de pijama, empujando vigorosamente la chaqueta del pijama hacia abajo, en un claro intento de llegar a sus partes más íntimas. 
Pero Javier Núñez, que así realmente se llamaba aquel niño de El Ferrol, no le facilitó sus ruines pretensiones aquella noche aciaga. 
Como si hubiera presentido que algo extraño sucedería esa noche, el pequeño Núñez estaba muy alterado y no permanecía quieto ni un segundo.
Por lo que, al no conseguir sus malvados propósitos, el religioso se dirigió a otra cama. La situada algo mas al fondo de aquel enorme dormitorio. La que ocupaba León.
 
El leonés
Pero Ricardito Gómez, el chico de León, de trece años de edad, haciendo honor al nombre de su ciudad natal, tenía malas pulgas, cierta corpulencia y estaba dotado de un fuerte carácter de niño resuelto y combativo. Y en el preciso instante en que aquel  ángel del mal introdujo su mano peluda debajo de la sábana, le espetó con fuerza y enorme entereza: 
¡Fuera de aquí! ¿Pero qué se cree? ¿Qué que soy una niña?.
Cogido, en tal imprevisto sobresalto, el hermano Aniceto no supo que decir y se retiró prontamente, a sus aposentos, arrastrando sus pesados pies y llevando consigo sus deseos libidinosos a la intimidad de su habitación.

 
El actual Papa de la Iglesia Católica, Benedicto XVI

La debilidad de la carne
Pero el lívido del hermano Víctor Mata, ni muchísimo menos se había dado aún por vencido. 
Era consciente que la Iglesia Católica era y es, muy comprensiva con la debilidad de la carne eclesiástica, que existía la absolución y había fijado también su lívido y sus ojos, bien abiertos, en aquel otro chico algo rollizo de Ourense. 
Por lo que, a las cero horas, se acercó a su cama con inigualables, renovadas y aviesas intenciones.
Con su mano izquierda de adulto resaviado levantó la sábana de la cama y, a través de la brageta del pijama , introdujo su mano derecha y durante un buen rato amasó el pene y los testículos de aquel niño de Ourense que dormitaba.
 
El vigués 
Seguidamente, se dirigió sigiloso pero sin ocultarse en busca de una nueva presa, arastrando los pies, por aquel suelo encerado del dormitorio de los chicos más jóvenes.
Se había fijado, igualmente, en un chico natural de la ciudad atlántica de Vigo.  
Pero aquel otro chico natural de Vigo, de trece años de edad, lo había visto todo y, advertido como estaba, por las enérgicas voces de su compañero de León, en cuanto el hermano Víctor Mata se acercó, levantó la sábana de su cama e intentó tocar su pene y sus testículos, protegió con horror, determinación y firmeza, sus partes pudientes, con las dos palmas de las dos manos, bien abiertas, a pesar de que el hermano Aniceto intentó retirarlas hasta en tres ocasiones.
 
No habia sido la primera vez
En ocasiones anteriores había conseguido abusar de éste y otros niños. Esta vez, el niño natural de Vigo  y los niños citados, consiguieron que el abusador sexual no tocara sus partes íntimas.

La meditación
Tras, estos tres infructuosos intentos de esa noche, el hermano Víctor Mata inició, descorazonado, el camino de retorno definitivo a su confortable habitación para en, profundo recogimiento, en el ángulo oscuro de la soledad de su dormitorio, meditar renovadas tácticas mas efectivas y disuasorias, producto de su situación dominante e impune que le concedía la Iglesia Católica y el Colegio

 
Dibujo © Andrés Rábago El Roto 

Su buen nombre
Al día siguiente, bien entrada la mañana del amanecer nuevo, propio de un día nublado de otoño, ya se había corrido la voz entre todos los chicos más jóvenes. 
Lo acontecido esa noche en el dormitorio de los alumnos internos, los reiterados abusos sexuales, corrían imparables de boca en boca por todo el colegio, como un inmenso reguero de pólvora.
Era un hecho constantemente repetido. No había sido la primera vez .
Pero el hermano prefecto de las escuelas cristinas no se encogió.
Cuando los alumnos que abarrotaron la clase de historia de España, entraron en su aula y tomaron asiento en sus pupitres respectivos, en fila y completo silencio, tal y como imponía la disciplina marcial de la curia franquista de aquellos años, se encontraron al  hermano Aniceto sentado en su mesa enorme, en lo alto de la tarima.
En cuanto tomaron asiento, en silencio, en sus respectivos pupitres, Aniceto hizo uso de su posición dominante.
 
El sentimiento de culpabilidad
Con la mirada desafiante y las dos manos asidas a su cabeza el hermano Aniceto miró, uno a uno, a los ojos de aquellos chicos tratando de inculcarles el sentimiento de culpabilidad.
Lo hizo envalentonado, sabedor de su posición dominante e impune. 
Con una teatralidad controlada y cara de pocos amigos, se dirigió a su joven, adolescente e inocente audiencia:

-Algunos alumnos de este colegio, de esta clase, tronó, a viva voz, tratando de intimidarlos, han subido a lo más alto del monte de El Pedroso de esta ciudad. Y desde allí han tirado, a los cuatro vientos, mi nombre, escrito tres, cuatro, cinco mil veces en un papel, roto en cien mil pedazos.
 
Mi buen nombre
Y ahora, decidme. ¿Cómo vais a poder reunir ahora, todos esos infinitos trozos con mi buen nombre escrito, esparcidos por el viento, por toda la ciudad?
¡Pues eso es lo que habéis hecho conmigo!
¡Después de todo lo que hecho por vosotros, me lo pagáis así!
 
 
Algunos hermanos del colegio de Santiago de Compostela del curso 1965-1966
De izquierda a derecha: Claudio Jimeno, Víctor Mata, Jesús Gil y Jerónimo Arce
Fotografía © Archivo Colegio La Salle                       
 
De verdugo a víctima
Los alumnos externos, los internos, los medio pensionistas, los nuevos y los recién llegados, no acertaban a salir de su asombro.
Era inconmesurable la enorme capacidad que tenía aquel  malvado de convertirse en víctima.
Un religioso pederasta carente de contrición cristiana. Sin escrúpulos, ni remordimiento alguno.
 
Antiguos alumnos
Los antiguos alumnos de los centros de enseñanza de religiosos, entre los que me encuentro, que actualmente somos abogados, ingenieros, empresarios, médicos, periodistas, profesores, recordamos todavía con una mezcla de asco, humillación, miedo y verdadero terror, los abusos sexuales y la violencia ejercida contra nosotros diariamente en los colegios regentados por religiosos de la ciudad de A Coruña, Burgos, Madtrid, Santiago de compostela, Vigo.
 
Son numerosos los casos de pederastia en todo el planeta
Actualmente en España, la Iglesia Católica ha tolerado, amparado y protegido a sus ministros, y ha dado la espalda a las víctimas de sus religiosos pederastas. 
En lo que va de año, hay ya catorce sacerdotes denunciados por abusos a niños y ocho curas con sentencias firmes condenatorias.
En Irlanda, un informe del mes de mayo, da detalle de décadas de numerosos casos de pedofilia, en centros dependientes de la Iglesia Católica.
Los hermanos salesianos, continúan siendo investigados por abusos en sus internados de Holanda.
En nuestra vecina Francia, el cardenal Castrillón llegó a felicitar por escrito a un obispo francés, por encubrir los continuos abusos de un sacerdote de su diócesis, a once niños.
Los obispos alemanes, admiten ahora que ocultaron asimismo casos de pederastia.
Al igual que en Austria, en donde el cardenal Hans Hermann, cesa en su cargo.
En México, Marcial Maciel, el fundador de los Legionarios de Cristo, que contó siempre con el amparo y  la protección del papa polaco Wojtyla, confesó que fue pederasta.

 
 
Algunos alumnos del colegio La Salle de Santiago de Compostela del curso 1965-1966
De izquierda a derecha: Roberto Cerecedo, Pablo Rodríguez Vila, Luis Trullenque, Michel y Rodrigo
Fotografía © Archivo Colegio La Salle  
 
Una nota de color
La nota de color la da el obispo O´Connor, en Canadá, que fue condenado por agredir a dos chicas. 
Un amplio informe sobre abusos a niños, realizado en los Estados Unidos de América por una comisión independiente, por encargo de la propia Conferencia de Obispos Católicos, recogió la denuncia de abusos sexuales de diez mil seiscientas sesenta y seis personas.
 
Indemizaciones
Las diócesis de las ciudades de Chicago y los Ángeles de los Estados Unidos de América, han pagado mas de quinientos millones de euros, por casos de pederasta.
En España los padres jesuitas, los hermanos maristas, salesianos y lasalianos están iniciando el proceso de indemizaciones.


El papa católico Benedicto XVI. Fotografía © Sven Hoppe Europa Press

Mezquinas habladurías
El actual vicario de Jesús de Nazaret, Benedicto XVI, que cumplió ochenta y tres años el pasado mes de abril, advirtió a todos que no se verá intimidado por mezquinas habladurías, tras conocer los diversos casos de abusos sexuales a niños, cometidos por sacerdotes y religiosos en todo el mundo. 
"El hombre, en ocasiones, cae en lo mas bajo, a niveles vulgares y se sume en el pantano del pecado y la falta de honradez", señala.

Tan solo es pecado
Como ya se sabe, para la Iglesia católica un sacerdote pederasta tan solo es un pecador, no un delincuente.  
Si es descubierto, su inmediato superior, preocupado por el escándalo que pueda ocasionar su reprobable conducta, tratará de ampararle y encubrirlo, para posteriormente llamarle discretamente a consultas, para rogarle que confiese sus pecados o en su caso, cambiarle de parroquia. 
Nunca entregarlo a la justicia por el delito cometido.
 
Libre de pecado
El mayor bien para un seguidor del palestino Jesús de Nazaret, es la rápida redención por su Iglesia. 
El  poder comenzar de cero. 
La facilidad que supone el poder  entrar y salir rápidamente de un confesionario y reiniciar de nuevo su vida, libre de pecado.
 
La absolución
Un miembro de una institución religiosa podrá ser perdonado, tantas y cuantas veces abuse de un niño. 
Por muy execrable que sea su pecado, si se confiesa, siempre saldrá absuelto.
Nunca será castigado por su Iglesia, ni entregado a la Justicia.

 
El cura José María Díez Alegría. Fotografía copyright Diario El País

Don José María Diez Alegría. Un hombre bueno
Pero también existen ciertos hombres buenos en la Curia Romana, como el sacerdote Díaz Alegría.
Lamentablemente, a las cinco de la mañana del sábado día 26 de junio de 2010, a los 99 años de vital edad, se apagó una de las mentes más claras de la Iglesia Católica: don José María Díez Alegría.
 
Pausado y reflesivo
Usaba unas gafas grandes marrones, de pasta dura. Lucía un corte de pelo discreto, de entradas de sienes plateadas, en ocasiones marchita, propias de su edad. 
Hacía uso de una voz envolvente, pausada y reflexiva, y de una conversación fluida, amena, sabia, picarona, sin pelos en la lengua, de belleza inigualable.
 
No le gustaba le llamaran padre
Decía que no le gustaba que le llamaran padre, puesto que, argumentaba, solamente había uno y ese estaba en los cielos. 
Prefería le llamaran cura. 
Pero sus numerosos seguidores del Pozo de Tío Raimundo y los que le conocían bien, le llamaban don José María.
Era, un hombre machadiano, en el amplio sentido de la palabra bueno y un lúcido conservador marxista, intimo amigo del padre Llanos.

El Aula abierta de Cultura
Tuve el enorme privilegio de conocerlo a sus ochenta años, recién cumplidos, hará ahora diecinueve años, cuando me honró aceptar acudir al Aula Abierta de Cultura que organizaba en San Sebastian de los Reyes.
Un foro permanente de debate, de marcado talante cultural, social, de investigación e interés publico, que orgullosamente dirigía, en la prestigiosa Universidad Popular de San Sebastián de los Reyes, un pueblo próximo a la ciudad de Madrid.

La interrupción del embarazo
La conversación que mantuve con el Presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXIII fue distendida, amigable y muy cordial.
Una asociación de teólogos de talante progresista que gustaba poco al Vaticano, pero que el cura José María Díez Alegría procuraba que fueran, al menos, unas relaciones de equilibrio inestable.
La conversación giró, principalmente, en torno a un tema de continua actualidad: El mal trago que supone a la mujer y por extensión a su pareja, la interrumción del embarazo.

El Documento Episcopa de Rouco Varela
Escasos días antes, la Iglesia Católica, en un extenso comunicado, había calificado al aborto como crimen aberrante y genocida.
El cardenal español Antonio María Rouco Varela ve, en la sociedad europea, en especial a la sociedad española, un panorama oscuro y desolador, . 
Una sociedad a la que achaca tener otros modelos de familia intolerables, diferentes a la moral católica tradicional y cristiana.
 
Violación gravísima del orden moral
El cardenal Rouco Varela mantiene que: 
"Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente"
Que "el aborto, es una violación gravísima del orden moraI", 
Se opone al matrimonio homosexual: 
"Puesto que es un desorden moral, psicológico, indigno, que tiene cura".
"Un panorama desolador para los cristianos". 
"La familia católica tradicional es la única que dignifica a la persona", confirma. 
 
Abusos sexuales
El  documento, de redacción extensa, del cardenal Rouco obvia, no condena, ni dice nada acerca de los habituales y generalizados abusos sexuales ocurridos en los centros de enseñanza regentados por religiosos, a jóvenes adolescentes comprendidos entre diez y catorce años de edad.

El miedo en las iglesias desde los púlpitos
Nuestra conversación, con el sacerdote José María Díaz Alegría, fue discurriendo por los infinitos caminos inescrutables de la Iglesia Católica. 
Caminos en los que era fácilmente toparse, en el transcurrir del día a día.
También desde el miedo que se inculcaba desde balcón de los púlpitos de las iglesias. 
 
La petición del voto
La notificación del documento anti abortista, de la jerarquía católica, se había hecho coincidir, casual e intencionadamente, con una consulta electoral. 
El comunicado del Cardenal Rouco Varela pedía abiertamente el voto, desde los púlpitos de todas las Iglesias, "a los partidos que defendieran la vida". 
 
La falta de respeto
La práctica totalidad de los responsables de todos los partidos políticos, habían lamentado la falta de respeto de la Iglesia Católica a la ley, a los derechos humanos fundamentales y a nuestra democracia y libertades.
 
La expulsión
La expulsión, del redil de la Iglesia Católica, era claro para todo aquel que incumpla la orden. 
No así para quien cometiera un delito execrable o abusara física y sexualmente de un niño.

 
 El cardenal y el niño. Dibujo © Andrés Rábago El Roto

La excomunión
Alegría, como así lo llamaban sus numerosos partidarios, nos dijo, con toda serenidad, pero también con la libertad de la alegría de espíritu le caracterizaba, que esta vez el documento de los obispos católicos decían una cosa que era verdad:
En el anterior Código de Derecho Canónico habían muchas excomuniones, alrededor de treinta. El nuevo Código las había dejado reducidas a siete.
En el Código anterior existía la excomunión automática, sin necesidad de juicio, para quien procurara el aborto. 
Al reducir tanto las excomuniones, se esperaba que ésta también se suprimiera. 
Pero lamentaba no había sido así.
Para este hombre bueno era incomprensible que,  frente a la vida, no haya mas excomunión que para quien mate al papa católico y para el que realiza el aborto. 
El homicidio, el asesinato, el genocidio, el parricidio, los abusos sexuales de religiosos a niños y adolescentes, no tiene excomunión.

La localización del problema
Para este enorme teólogo, castigado por la Curia Romana Vaticana, existe una cerrazón al no ver el problema.
"El problema está en lo que se llama conflicto de valores, en el caso de que peligre gravemente la vida de la madre, por llevar adelante la gestación". Nos dijo.

Respeto a la madre
"En estos casos extremos de la vida, de la salud, de la familia, hay que tener una actitud de respeto de ser concebido y no nacido, pero también a la madre". 
"Cuando el tenerlo crea un problema grave de estabilidad familiar, psicológica". "No digamos producto de una violación". Añadió.
Incluso, desde el punto de vista ético, José María Diez Alegría no se atrevía a condenar a la mujer o a la pareja, que ante esta situación opta por abortar:
"Dejaría ese juicio a alguien superior a mi. No en el sentido de jerarquía eclesiástica. Sino en un sentido mas profundo".

La verdad revelada. La ética racional de un profesor de ética y filósofo.
Como profesor que fuera de ética, teólogo y filósofo, creía, en primer lugar, que es un problema de ética racional no revelada. Lo que se llama comúnmente de ley natural.. 
"No hay una cosa revelada sobre ello".
"En las Escrituras no hay ningún elemento definitivo". 
"Los mismos obispos, en los documentos que se refieren a estas cosas, dicen que se dirigen no sólo a los creyentes, sino a todos los hombres, porque se tratan de temas de ética universal".
 
Dios no condena una situación difícil
José María Diez Alegría, se diferenciaba de otros, en el sentido de que para él:
"La vida humana es un valor que exige un gran respeto, incluso en la gestación". 
"Dios no condena una situación tan difícil".

La distinción entre el problema ético y el problema jurídico
Nos puso un ejemplo clásico, desde el punto de vista de la jerarquía católica.
El de Santo Tomás de Aquino,  considerado como el mas grande de nuestros teólogos medievales eclesiásticos:
"El Estado, por razones de bien común y para evitar mayores males, puede permitir jurídicamente cosas que éticamente pudieran ser reprobables".

 
 Tiempo de ocio eclesiastico. Dibujo © Rafa Ventura. Archivo personal de Roberto Cerecedo
 
Sus numerosos libros
Además de éstas y otras acertadas reflexiones del cura Díaz Alegría, sobre el transcurrir de su vida y su relación con la Iglesia Católica a la que pertenece, ha escrito  numerosos libros: 
Sus libros "Teología frente a la sociedad", o "Teología en broma y en serio", crean alborozo entre sus fieles lectores e inquietud en Roma.
La curia romana le prohíbe publicar uno de sus libros: "Yo creo en la esperanza".
  
El castigo que vino de Roma
-Su libro, "Yo creo en la esperanza", fue un auténtico best seller en la época. Y motivo para que fuera excomulgado de la Compañía de Jesús, señor Díez Alegría, le dije abiertamente.
– Bueno. No fui excomulgado señor Cerecedo.
– Le invitaron, don José María, a retirarse durante dos años.
– Estuve retirado durante dos años. 
Pero hay que decir, como expliqué en el diario El País, en una columna sobre la muerte del Padre Arrupe, que el General de la Orden lo hizo obligado por el Vaticano.
– Entonces le obligaron a irse.
– Tuve que salir jurídicamente de la Compañía de Jesús momentáneamente. De una manera amistosa. 
No tuvieron que echarme, sino que yo me presté a irme. 
Pero sigo viviendo en comunidades de la Compañía de Jesús como un miembro mas. 
Lo cual indica dos cosas: 
Que la Compañía lo hizo obligada por las circunstancias y que no tiene nada contra mi.
 – Acabados los dos años, usted los mandó a paseo.
 – Es que acabados los dos años, tampoco podía volver si no hacía una especie de retractación. Y eso a mi no me parecía bien.

El banquero
Cuentan del padre José Díaz Alegría, sus más íntimos, que en cierta ocasión un conocido y prestigioso banquero se le acercó al confesonario para confesarse.
 
– Mire usted, padre, yo soy banquero.
– Mal empezamos! Le contestó enseguida el cura don José María Díez Alegría, sacando, de su rico repertorio, su mas fino y atinado humor. 
Y que aquel conocido banquero, con cara de muy pocos amigos, se levantó del confesionario y se fue con un tremendo enfado.

Vino la Iglesia
El padre, de la Iglesia Católica, don José María Diaz Alegría era hijo de un banquero. 
Había nacido en la sucursal del Banco de España de Gijón, de la que su padre era director y vivía en una chabola del pueblo El Pozo de Tío Raimundo de Madrid. 
Tenía una expecial sensibilidad por los más débiles.
El tener dos famosos hermanos generales le salvó de no pocos problemas con la dictadura del general golpista, Francisco Hermenegildo Teúdulo Franco Bahamonde. También de la cárcel, en numerosas ocasiones.
Abovinaba del abuso a los niños en los colegios religiosos, por parte de ministros de la Iglesia Católica.
Le preocupaba enormemente el alejamiento de la Iglesia Católica del pensamiento de su fundador, el palestino Jesús de Nazaret.
"Jesús predicó el reino de los cielos y vino la Iglesia". Solía decir, irónico y certero.

Madrid. Escrito en la tarde del  viernes día 2 de julio de 2010
Roberto Cerecedo. Todos los derechos reservados. Queda rigurosamente prohibida su reproducción total o parcial, por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, sin autorización expresa y por escrito del titular del copyright, bajo las sanciones establecidas en las Leyes.

jueves, 3 de septiembre de 2009

 

El spam llega a nuestros teléfonos

Las llamadas y mensajes no deseados

El listado de los 450 teléfonos spam más habituales

 

Una voz joven y sugerente
Nueve y media de la noche. Recién llegado de Vigo, Galicia, mi tierra natal, de mis merecidas vacaciones estivales. Reposo en el sofá rinconera de el salón de estar de mi domicilio, mientras visiono y escucho las últimas noticias, del telediario nocturno.
En el mes de septiembre, comienza el año laboral para infinidad de personas.
Cuando, de pronto, suena el teléfono. 
De un principio, no deseo interrumpir el noticiero, ni la relajante velada. Pero el timbre telefónico retumba insistentemente.
Me incorporo, apago el televisor, dejo la jarra de cerveza en el posa vasos y descuelgo prontamente el auricular. Quizá sea algo urgente.
-Si. ¿Quién es?
Una joven y sugerente voz femenina, al otro lado, con un marcado acento sur americano me contesta.
-¡Enhorabuena, señor Cerecedo! Ha sido Vd. especialmente seleccionado, para disfrutar con su pareja, de una lujosa casa en el Caribe, con todo pagado. No tiene mas que...
-¡Alto, alto, alto! ¡Un momento! ¿Quién es Vd. y que es lo que desea de mi? 
¿No me habrá interrumpido para darme publicidad telefónica y a estas horas de la noche?
-No. Le llamo para informarle de las innumerables ventajas de nuestros productos.
-No, no. No me interesa lo mas mínimo su llamada. Gracias.
La publicidad me la envía por correo ordinario. Y ya veré si la atiendo o no.

El bombardeo
A mi desconcierto por la llamada, se suma mi sorpresa al desconocer quién ha proporcionado mi número de teléfono particular a un desconocido. O la base de datos en la que se ha nutrido.
Me siento y al colgar el auricular, me doy cuenta, que no he mirado las llamadas registradas en el contestador automático y que el indicador rojo de las llamadas, no para de parpadear.
Doy a la tecla correspondiente, pero antes de darme tiempo a comprobarlas, suena de nuevo el teléfono.
Esta vez leo, con sumo esmero, el número de teléfono desde el que se produce la llamada, en el identificador de llamadas del aparato. Llamada oculta, dice.
Por supuesto, no descuelgo el auricular, y al cuarto timbrazo, salta el contestador. 
Una máquina automática vuelca, insensible, el contenido de una grabación masculina:
-Queremos informarle, de las ventajas que dispone en sus llamadas provinciales, nacionales e internacionales. Marque el uno.
Transcurridos quince segundos, la misma voz dice:
-Gracias por su atención. Le recordamos que esta llamada es gratuita.
Y se interrumpe la conexión.


El correo basura
Antes de borrar la llamada no deseada, pulso la tecla de reproducción de mensajes del contestador.
Me tranquiliza pensar, que mientras permanecía fuera de mi residencia habitual, hay amigos que me recuerdan su amistad y lealtad. La lealtad, es el rango supremo de la amistad.
Pero compruebo, sorprendido, que veinticinco, de las treinta y dos llamadas registradas, corresponden a una conocida palabra para los ínter nautas: El spam.
 
El Spam
Sorprendentemente, conocidas entidades bancarias, de reconocido prestigio, me ofrecen una generosa oferta de excelentes condiciones bancarias, que no podré rehusar. 
Asimismo, conocidas aseguradoras me confirman, el que podré contar con un seguro, completamente gratuito para mi, para mi automóvil, mi hogar, mi mascota. 
De igual forma, importantes plataformas me ofrecen ventajosas conexiones a Internet. 
Otros, me ofrecen las medicinas que precise, muy por debajo de su precio habitual.
Otros, los teléfonos móviles de última generación, a un precio irrisorio. 
Tambien, destacadas agencias de viajes me ofrecen el viaje de mi vida.
Incluso, una sobresaliente firma  de cosméticos, me ofrece una portentosa propuesta de alargamiento indefinido de ciertas partes intimas de mi cuerpo.
También, una amable empresa de contactos, tiene la enorme gentileza, de resolver mi vida erótico sentimental para siempre. 
Me propone un encuentro con la mujer esperada. La esposa ideal. La mas hacendosa y cariñosa mujer rusa, que nunca haya podido imaginar. Elegante, inteligente, hermosa y adaptada a mis gustos y mis costumbres.
 
Cuidado con la factura
Como bien conoce, alguna de estas llamadas son de expertos y conocidos defraudadores, que no es aconsejable atender, puesto que verán incrementada su factura telefónica, con timos mas antiguos que el famoso timo de La Estampita, más conocido por el Timo del Toco Mocho. 
Uno de estos números de teléfonos fraudulentos, que cuenta con numerosas denuncias a cuestas, es el 91 020 37 58.
Desde este número de teléfono le preguntan si dispone del Botón Rojo en su aparato telefónico o la edad que tiene usted.
Otro, esta vez desde un teléfono móvil, desde el 651 79 08 38, le preguntan ¿Qué edad tiene usted?
Un tercero, es el 91 997 85 40, experto en hacerlo un buen roto a su factura telefónica si lo atiende. 
Un cuarto, es el  93 629 69 81, de la Plataforma Mensajes Publicitarios, desde Barcelona.
Un quinto, es el 695 11 00 06 y el 670327500, de la Plataforma Tele Digo.
También el 621 18 40 22 es muy usado, que pueda variar en sus terminaciones de números correlativos.
Un sexto, es el 0441 61035464 y el 0441 049 30 23 85.  
El Listado, de un buen número de Teléfonos Spam. los mas habituales, de números fraudulentos, inexistentes, o numeraciones no asignados a ningún operador, por lo tanto, no correspondientes a clientes reales, se le facilito al final de este artículo.
 
Publicidad camuflada y llamadas fraudulentas
En definitiva. A la vuelta de mis vacaciones, compruebo que me acabo de convertir, en una de las millones de víctimas de todo el mundo, que diariamente son bombardeados, por mensajes publicitarios engañosos y llamadas fraudulentas y camufladas. Son los spam telefónicos.
El correo basura, era y es, una mala práctica habitual en Internet. Particulares y empresas comprobamos, como nuestros correos electrónicos son bombardeados, diariamente, por las mas insospechadas y peregrinas propuestas.
Una invasión calculada de tu intimidad, que ahora ha sido incluida en la telefonía fija.
Una práctica, ante que los usuarios se encuentran indefensos. Sin recursos legales para combatirla. A pesar del bien intencionada Proyecto de Ley de nuestro país.

Proyecto de Ley
En España, el Ministerio de Sanidad y Consumo, en colaboración con el Ministerio de Justicia, el de Hacienda, y Turismo y Comercio, ha trabajado concienzudamente en un Proyecto de Ley, que impide y prohíbe estas prácticas abusivas.
Prácticas, que la propia Ministra de Sanidad y Consumo, las define: 
"Como un tipo de llamadas insistentes, no solicitadas y enormemente molestas para los usuarios. Pues por regla general, se producen en horas de descanso familiar. Sobre todo por la noche, a la hora del almuerzo, o a primera hora de la tarde".

Máquinas insensibles

La tentación inicial de mandar a ese sitio, tan poco preciado, a la pesada o el pesado de turno, se contrapone con los mas sofisticados métodos, actualmente disponibles.
Las inoportunas llamadas, las realiza unas máquinas insensibles. Máquinas programadas, concienzudamente, para efectuar marcaciones automáticas aleatorias que, normalmente, capturan los datos de las guías telefónicas.
La máquina cuenta, además, con una programación informatizada, que tiene presentes cada detalle del teléfono marcado. Acumulan datos para la creación de un patrón de comportamiento.
Memorizan, si salta el contestador, si lo atiende una persona, si es un fax. Y almacenan todos estos datos.
De tal forma, que si en su domicilio, atendió la llamada una persona a las nueve y media de la noche, llamará todos los días a esa hora. Y si no encuentra contestación, irá atrasando o adelantando las llamadas, hasta encontrar a su presa.
Pero si no la encuentra, tras varios infructuosos intentos, el programa informático automático, que controla el spam, irá eliminando progresivamente la llamada, al interpretar que no hay nadie en el domicilio al que llama.
Y la máquina, hasta que no identifique una voz humana, no trasladará comunicación a una teleoperadora.

 
Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta Primera del Gobierno

Los números virtuales
Pero desde que se puede hacer llamadas desde Internet, es muy sencillo para las empresas que se dedican al spam, llamar desde números virtuales, no asignados. o de telefonía IP que son mucho mas baratos que los teléfonos fijos.  Sobre todo, son llamadas que se pueden ocultar detrás de números que tengan el mismo prefijo provincial de la posible víctima.
  
La Ley de Telecomunicaciones
La Ley de Telecomunicaciones vigente, expresa, textualmente, el derecho a no recibir llamadas, con fines de venta directa, sin consentimiento previo.
El consejo de Ministros de España y la Comunidad Europea prohíbe el spam
El spam telefónico y otras prácticas comerciales agresivas han sido prohibidas y perseguibles, de acuerdo al Proyecto de Ley aprobado por el Gobierno Español, en su Reunión del Consejo de Ministros, del viernes, día 22 de mayo de 2009.
La futura Ley, introducirá en el Derecho Español, el contenido de dos Directivas Europeas. La de 2005/29/CE, sobre prácticas desleales de las empresas hacia los consumidores. Y la 2006/114/CE, sobre publicidad engañosa y publicidad comparativa.
 
Prácticas engañosas y agresivas
El texto considera que altera el comportamiento económico de los consumidores, las conductas engañosas, que contengan información falsa. O que, aún siendo veraz, por su contenido o presentación, puedan inducir a error.
Del mismo modo, se considera desleal y agresivo, todo comportamiento que pueda mermar, de manera significativa, mediante acoso, coacción, fuerza o influencia indebida, la libertad de elección o conducta de los consumidores en relación al bien o servicio se oferte.
Las actuaciones de el spam telefónico, son consideradas, en el Proyecto de Ley, desleales y, por tanto, perseguibles.
 
Podrá perseguir prácticas comerciales agresivas
Con la Ley en la mano, se podrá perseguir, legalmente, prácticas comerciales agresivas y comportamientos comerciales contrarios a la buena fe, la diligencia profesional y a aquellos que distorsionen el comportamiento económico de los consumidores
 
Denuncias
La normativa permitirá incrementar el número de denuncias ante la Agencia de Protección de Datos. Pero no garantiza un procedimiento simple y eficaz. El principal escollo es identificar al infractor. Al número de teléfono desde donde se realiza la llamada comercial. 
La mayoría de las empresas tienen su sede principalmente en Hispanoamérica y en Marruecos y casi nunca responden a los requerimientos.
 
La Lista Robinson
En España, desde los inicios de este año 2009, funciona la Lista Robinson, mediante la cual, los que se inscriben en ella, expresan su deseo de no recibir ningún tipo de SPAM, de publicidad telefónica, por SMS, postal o mediante correo electrónico.
Ya hay mas de un millón de personas inscritos en la Lista Robinson.
 
El fraude
Las empresas tienen la obligación de consultar esa lista. Y lo hacen. Pero en la mayoría de los casos fraudulentamente. Para recabar los datos personales de las personas inscritas y emplearlos en todo tipo de promociones comerciales. Todo lo contrario de lo que se pretende .
 
Ideas prácticas caseras 
Por lo le sugiero ciertas ideas caseras, a poner en práctica desde hoy:
1 - No descuelgue nunca el auricular del teléfono, cuando la llamada sea oculta, o no disponible.
2 - No hable, cuando no conozca el número, o lo haya cogido instintivamente. 
Deje que se identifique el que llama, para obrar en consecuencia.
No se preocupe si nadie dice nada. Si se trata de spam telefónico, la máquina no detecta una voz humana y no la pasará a una teleoperadora.
3 – Si la teleoperadora consigue hablar con Vd., dígale que no le interesa el producto que le ofrece.
4 - Si se siente muy acosado, dé de baja su número de teléfono de la guía telefónica.
5 – Exija a su compañía de teléfonos, que su terminal rechace, automáticamente, las llamadas provenientes de números ocultos o no disponibles.

No Atienda Llamadas de "teléfono no facilitado", "oculto", "no disponible" o "inexistente"
 
El Listado de los 450 Números de Teléfonos Spam Más Habituales

91 005 94 29, 91 008 29 44, 91 015 05 58, 91 020 37 85, 91 021 06 15, 91 021 06 93,

91 023 09 89, 91 032 35 00, 91 038 22 95, 91 049 33 37, 91 050 45 79, 91 050 91 88

91 050 91 90, 91 060 15 81, 91 060 13 83, 91 060 16 19, 91 060 16 55, 91 060 16 57

91 060 85 69 , 91 061 59 89, 91 062 41 95, 91 062 42 06, 91 062 63 95, 91 062 75 25

91 077 05 10, 91 077 08 62, 91 077 08 70, 91 077 08 73, 91 077 08 75, 91 077 08 76

91 077 89 18 , 91 078 38 55, 91 080 62 84, 91 080 60 03, 91 082 11 69, 91 082 29 94

91 088 61 01, 91 088 61 12, 91 088 61 14, 91 088 61 28, 91 008 61 96, 91 088 81 21, 

91 088 78 67, 91 088 84 82, 91 088 25 43, 91 091 55 63, 91 108 18 62, 91 108 18 63, 

91 108 18 65, 91 108 19 96, 91 108 22 04, 91 108 53 42, 91 108 57 83, 91 108 73 32, 

91 108 86 47,  91 108 95 28, 91 108 95 41, 91 109 83 09, 91 109 83 18, 91 112 19 90, 

91 116 13 47, 91 116 54 33, 91 117 05 27, 91 117 05 58, 91 117 10 05, 91 117 25 55, 

91 117 25 56,  91 117 80 01, 91 117 86 57, 91 117 86 87, 91 117 95 30, 91 117 95 53, 

91 121 57 48,  91 121 57 20, 91 121 57 63, 91 121 57 76, 91 121 66 48, 91 122 26 70, 

91 123 03 18,  91 123 04 69, 91 123 08 42, 91 123 84 11, 91 125 19 46, 91 130 91 92, 

91 130 91 98,  91 131 30 81, 91 131 30 85, 91 133 13 00, 91 133 15 74, 91 133 34 55, 

91 133 46 50,  91 133 69 59, 91 139 26 46, 91 140 11 23, 91 140 16 89, 91 140 16 99, 

91 140 64 73,  91 141 92 99, 91 144 16 34, 91 144 58 00, 91 145 47 38,  91 145 47 54, 

91 145 48 05, 91 145 67 89,  91 151 31 85, 91 151 91 54, 91 154 80 80, 91 154 97 90, 

91 156 34 09,  91 159 06 54,  91 178 10 22, 91 181 50 61, 91 182 02 26, 91 182 06 66, 

91 182 06 86,  91 182 06 90,  91 182 07 65, 91 186 19 31, 91 186 20 93, 91 186 20 74, 

91 186 20 87,  91 186 21 03,  91 188 38 80, 91 188 38 84, 91 188 50 67, 91 189 03 97, 

91 189 58 66,  91 192 17 18,  91 193 82 40, 91 193 86 36, 91 198 15 78, 91 198 44 58, 

91 198 41 02,  91 198 49 94, 91 198 71 43, 91 198 83 54, 91 200 25 00, 91 200 25 45, 

91 201 34 71, 91 206 25 00, 91 225 38 00, 91 231 33 40, 91 233 45 56, 91 237 56 85, 

91 290 66 35,  91 290 66 41, 91 291 23 33, 91 299 35 85, 91 300 04 00, 91 311 79 20, 

91 316 96 27, 91 319 97 48, 91 334 25 10, 91 334 26 05, 91 344 68 84, 91 345 32 50, 

91 360 04 41,  91 366 48 43, 91 370 00 01, 91 372 72 50, 91 391 75 18, 91 392 29 01, 

91 422 55 58, 91 432 14 06, 91 433 60 63, 91 436 77 88, 91 454 60 00, 91 457 48 99, 

91 457 57 16, 91 506 94 45, 91 513 11 12, 91 515 94 36, 91 530 09 01, 91 531 38 63, 

91 532 02 45, 91 539 47 88,  91 542 79 58, 91 554 25 00, 91 566 12 25, 91 576 42 64, 

91 593 11 12, 91 593 96 60,  91 594 38 24, 91 595 10 00, 91 604 72 13, 91 606 16 70, 

91 606 37 22,  91 615 50 07, 91 615 13 22, 91 617 02 06, 91 640 92 34, 91 642 05 29, 

91 685 64 51,  91 690 37 39, 91 697 28 44, 91 698 89 92, 91 701 55 98, 91 704 87 47, 

91 721 98 99,  91 737 04 28, 91 737 07 35, 91 737 10 64, 91 737 72 90, 91 757 60 80, 

91 761 14 86, 91 769 55 55, 91 771 09 95, 91 771 73 92, 91 787 04 50, 91 794 55 91, 

91 802 02 35,  91 810 05 52, 91 815 16 64, 91 824 07 40, 91 829 98 09, 91 837 73 91, 

91 838 38 43,  91 838 38 66, 91 838 38 81, 91 841 85 31, 91 874 00 08, 91 880 76 59, 

91 880 82 15,  91 881 52 07, 91 889 28 19, 91 903 34 49, 91 903 48 72, 91 903 70 73, 

91 904 90 16, 91 905 77 59, 91 901 28 31, 91 915 53 89, 91 932 00 99, 91 949 03 74, 

91 949 05 19, 91 954 38 23, 91 954 38 25, 91 960 00 95, 91 960 04 36, 91 960 10 14, 

91 906 36 11,  91 990 04 83, 91 997 85 42, 91 997 85 72, 91 997 96 07, 92 033 06 81, 

92 038 73 96, 92 080 63 81,  92 131 04 12, 92 639 01 03, 92 639 01 09, 92 787 47 50, 

92 498 07 25,  93 018 03 91,  93 102 69 06, 93 118 75 10, 93 159 69 92, 93 159 10 33, 

93 171 01 37,  93 177 63 93,  93 189 05 03, 93 192 29 01, 93 192 29 65, 93 220 75 57, 

93 271 37 26,  93 317 05 32,  93 393 82 42, 93 394 05 76, 93 491 31 26, 93 548 04 09, 

93 551 46 37,  93 595 18 56,  93 607 54 42,  93 609 42 39, 93 619 15 37, 93 629 69 81,  

93 684 79 64,  93 702 59 49,  93 814 25 96, 94 162 01 00, 94 162 01 01, 94 162 01 02, 

94 209 04 87,  94 556 37 34,  94 656 55 81,  94 725 60 00, 94 759 38 78, 94 834 61 50, 

94 898 07 51,  95 095 01 96,  95 106 54 88,  95 106 54 97, 95 123 01 68, 95 133 87 60, 

95 149 52 33,  95 156 89 30,  95 432 85 20,  95 454 73 28, 95 493 54 50, 95 532 82 18, 

95 632 76 48,  95 626 11 59,  95 784 51 32,  95 861 18 17, 95 924 23 94, 96 013 04 24, 

96 025 45 28,  96 025 45 36,  96 030 16 85,  96 046 11 23, 96 065 30 54, 96 066 20 65, 

96 102 29 03,  96 112 52 15,  96 112 55 34, 96 182 73 06,  96 199 07 66, 96 254 71 25, 

96 300 04 00,  96 305 54 00,  96 486 79 51, 96 657 71 51,  96 600 15 12, 96 780 00 53, 

96 847 50 39,  96 901 04 01,  96 909 02 69, 96 917 94 30,  97 101 61 04, 97 196 61 83, 

97 670 07 00,  97 709 42 77,  97 858 71 60, 97 968 90 29,  98 307 03 00, 98 307 03 60, 

98 357 09 20,  98 424 95 28, 98 488 54 73, 98 488 54 74, 98 510 16 65, 98 566 64 80, 

98 566 64 90,  98 598 19 90,  981 78 37 10, 983 44 17 17, 600 03 26 13, 600 13 50 64, 

603 46 48 29,  604 22 62 96,  605 82 89 47, 606 79 22 83,  607 40 65 53, 611 25 16 47, 

611 30 60 86, 615 86 65 43,  621 18 40 22,  621 19 09 42, 621 192 203,  621 21 13 15, 

621 22 44 52,  621 25 41 61, 621 25 49 85,  621 25 73 59,  621 28 10 30, 621 29 53 32, 

622 63 83 89,  623 42 59 26,  623 45 54 08,  625 94 44 53,  626 34 48 46, 626 21 53 96, 

626 31 11 17,  628 20 38 70, 630 80 50 87,  635 80 75 86,  636 09 48 36, 636 78 51 95, 

638 00 70 40, 640 01 30 48,  645 05 17 20, 645 11 99 08, 647 22 68 26,  648 59 70 82, 

648 62 37 14, 651 07 50 52, 651 08 76 48, 651 09 73 08, 651 10 69 28,  651 71 28 12, 

651 79 08 38, 651 79 08 44, 653 43 49 05,  653 69 39 49, 653 75 65 75, 653 80 88 25, 

653 85 37 27, 654 52 42 97, 655 84 98 92,  657 66 62 71, 657 73 22 37, 658 64 24 44, 

661 91 37 09, 669 95 63 33,  669 95 63 31,  669 95 63 32, 669 99 10 04,  670 76 91 55, 

675 73 22 37, 676 72 98 10,  679 80 24 32, 681 67 25 80, 682 09 79 68,  684 50 79 84, 

687 73 44 05, 692 10 99 50, 692 13 99 73, 693 36 41 14, 693 36 43 15,  693 43 20 21, 

695 11 00 06, 695 22 75 35,  695 62 98 82, 695 79 09 89,  772 30 88 65, 722 32 59 31, 

722 84 92 80,  853 88 27 99, 854 55 69 60,  854 61 47 61, 854 94 97 86,  858 80 31 69,

858 8  858 80 31 69, 858 80 31 71,  868 97 07 90,  868 48 35 08,  868 97 07 90, 868 99 03 73, 

871 9  871 93 65 92, 876 04 66 24,  876 66 07 78, 881 80 85 05, 881 80 04 79,  886 06 00 01, 

8801,  886 06 00 13, 0441 049 30 23 85, 41 610 39 54 64. 

 en la   Escrito en la tarde noche del tres de septiembre del año 2009

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