miércoles, 12 de junio de 2013

EL PRESTAMISTA Y LA TEORÍA DE LA CLÁUSULA DE SUELO HIPOTECARIA


Salvando hipotecas. Dibujo Copyright © Quesada.
La Teoría de Arquímedes
Todo cuerpo sumergido en un fluido, experimenta un empuje vertical y hacia arriba, igual al peso del volumen del fluido desalojado.
Esto ya lo decía Arquímedes de Siracusa en el siglo 211 antes de Cristo. Uno de los científicos más sobresalientes de la Antigüedad Clásica, un año antes de ser asesinado en su ciudad natal griega de Siracusa.
Por lo que, de acuerdo a la Teoría de Arquímedes,  todo Préstamo Bancario con Garantía Hipotecaria sumergido en un contrato,  para adquirir una vivienda digna, experimenta un  empuje vertical y hacia arriba de liquidación del préstamo,  igual al  peso del volumen  del capital y al interés variable mensual abonado.  
Pero, hasta el pasado mes marzo de 2013, había  prevalecido una nueva  teoría bancaria entre el prestamista y su deudor: La Teoría de la Cláusula de Suelo Hipotecario.  

El préstamo
Supongamos que doña Sofía García  Pérez o don Juan Carlos González Sánchez, es dueña o dueño, en pleno dominio, de  la finca número equis, sita en la calle de la Gran Vía de la ciudad de Vigo. Y que la compra a la Inmobiliaria Pradolargo, formalizada mediante escritura autorizada por el notario don Emilio Martínez Fernández.
Y que la señora García o el señor González, ha gestionado y obtenido del Banco Bilbao, o de las Cajas Rurales Unidas, o de Nova Galicia Banco, un Préstamo de Garantía Hipotecaria, con el hipotético número 0000123456789, supongamos, de 600.000 euros.

El interés nominal variable
Y que a la señora García o el señor González,  el prestamista bancario le obliga devolver el capital prestado en el plazo de veinte años, mediante el pago de doscientas cuarenta cuotas mensuales fijas vencidas. Y a un tipo de interés nominal variable, aplicable en función del Índice Euribor. Índice publicado mensualmente por el Banco de España, incrementado en un margen o diferencial de un punto, que es mucho.   
Esto, teóricamente, es lo pactado en un contrato tipo. Pero en la práctica, hasta el pasado jueves, 21 de marzo, se aplicaba La Teoría de la Cláusula de Suelo Hipotecario.

La Teoría de la Cláusula de Suelo Hipotecario
Es fácil identificarla en su contrato tipo. Dice  algo así:
"No obstante la variación pactada, el tipo de Interés Nominal aplicable no podrá ser inferior al  4, 57 por ciento, ni superior al 10, 75 por ciento".
Y esto es lo que ha dicho de la Cláusula de Suelo Hipotecario, antes anularla, tras un largo proceso de años, nada menos que El tribunal Supremo de España el pasado mes de marzo de 2013:
"La  Cláusula  Suelo es abusiva. El préstamo establecido entre el prestamista y el deudor,  en un interés variable, se convierte, en la práctica diaria bancaria en un préstamo a interés fijo, que varía exclusivamente al alza, siempre en contra del deudor".

El Tribunal Supremo de España  anula  la Cláusula Suelo 
Por lo que el honorable Tribunal Supremo de España, en sentencia firme, inapelable y por unanimidad,  ha declarado nula, el pasado día 20 de marzo de 2013, la denominada Cláusula de Suelo Hipotecario.
Nada menos, que las condiciones que imponen los prestamistas bancarios de las hipotecas de las viviendas, que impiden, usurariamente, que las cuotas bajen, aunque el Índice de Referencia, el Euribor, si lo haga.
Es decir. La Cláusula convertía la hipoteca en un préstamo que subía, si lo hacía el Euribor, pero que no variaba si éste bajaba.

Novagalicia Banco. Fotografía Copyright ©  El País
Condena al BBVA, CRU y NCG a eliminarla y a cesar en su utilización
En una contundente Sentencia, sin precedentes conocidos en toda la historia de España, el Tribunal Supremo de España condena al Banco Bilbao,  las Cajas Rurales Unidas y a Nova Galicia Banco, a eliminar esa cláusula abusiva dice, de los contratos de sus clientes y a cesar en su utilización.
"Aplique el prestamista bancario  el  Índice de Referencia en las condiciones pactadas", le apremia El Tribunal Supremo, "pero no abrume al deudor  con prolíferos datos y copiosa cláusulas, con un tratamiento menor, en letras muy pequeñas y poco transparentes y claras. Cuando en realidad, la Cláusula Suelo es la condición principal del préstamo, que hecha por tierra todo lo tratado con anterioridad", añade.
La Sentencia concluye, que en los contratos se creaba la apariencia de que las bajadas del Euribor reducirían la cuota hipotecaria, y que tenía como contraprestación la fijación de un techo, algo que no era cierto.
 
Todo esto ya lo advirtió muy acertadamente el británico William Shakespeare  en su obra teatral  El mercader de Venecia, en el  año 1600. Cuando aquel avaricioso prestamista, estableció al deudor pagar su deuda en carne.  

Cóbrese su libra de carne. Pero tenga cuidado en no cobrarse una sola gota de sangre
Como saben, la maravillosa obra de teatro, sonsacada  de la vida misma, se sustenta en que, Bassanio, aquel conocido y  resuelto veneciano, perteneciente a la nobleza, pero pobre, le pide a su mejor amigo, Antonio, un rico mercader de Venecia, que le preste el dinero necesario que le permitan  casarse con su amada Porcia, una  rica heredera.
Antonio, tiene todo su dinero empleado en sus barcos y no puede ayudarle. Pero en prueba de lealtad, la lealtad es el mas alto grado de la amistad, la traición es el mal absoluto, decide pedirle prestado la suma a un avaricioso judío de la ciudad llamado Shylock. Shylock acepta prestarle el dinero. Pero le impone  la condición de que, si la suma no es devuelta en la fecha fijada, Antonio tendrá que darle una libra de su propia carne y  de la parte del cuerpo que él escogiera. Y Antonio acepta confiado tan disparatada contraprestación.

Dos valiosos cofres de oro y plata. Y otro plomo
Por expreso deseo de su padre, Porcia debe casarse con aquel pretendiente que acierte escoger, de entre dos valiosos cofres de oro y plata, o en uno de plomo, sin valor alguno, aquel que contenga el retrato de su hija.
Bassanio no es avaricioso, tan solo desea hacer feliz a su amada. Y  humildemente elige el cofre de plomo, que es  el correcto y  se compromete con ella.  
Pero los barcos del veneciano Antonio naufragan. Y no puede afrontar  puntualmente la deuda. Y el usurero Shylock reclama su libra de carne. Y pretende que sea  la parte más próxima al corazón. Y ante la negativa de éste, acude al Juzgado.

Laoconte
El juicio
Presidido por el Dux de Venecia, Porcia asiste al Juicio en calidad de abogado. Y en su alegato da la razón al prestamista. Y acepta, que por ley, debe cobrarse la libra de carne establecida. Sin embargo, ella y el juez le advierten que no puede cobrarse ni una sola gota de sangre del deudor
Obviamente, Shylock debe desistir de cobrar su deuda. Pero pide a cambio el doble de dinero que le debían. Pero el Dux le previene,  que si no accede al cumplimiento del contrato se iría preso, salvo que done todas sus riquezas. Así el Dux le quita sus riquezas, y le da la mitad a Antonio y la otra mitad al Estado.

Los jueces
Reunidos en una reciente cumbre, para unificar los criterios a aplicar, los ilustres magistrados españoles,  excelentísimos señores don Juan Antonio Xiol Ríos, don  Francisco Marín Castán, don José Ramón Ferrándiz Gabriel, don José Antonio Seijas Quintana, don Antonio Salas Carceller, don Francisco Javier Arroyo Fiestas, don Ignacio Sancho Gargallo, don Francisco Javier Orduña Moreno, don Rafael Sarazá Jimena, don Sebastián Sastre Papiol, don. Román García Varela, don Xavier O'Callaghan Muñoz y  don Rafael Gimeno-Bayón Cobos,  acordaron anular los contratos en los que observen cláusulas abusivas, aunque no medie demanda del afectado.

Los notarios
Igualmente los notarios españoles. Que, semanas antes, en una actitud igualmente honrosa, suspendieron todas y cada una de las ejecuciones de hipotecas abusivas.


El Coloso
El Euribor en un mínimo histórico
Como se sabe, nuestros competentes gestores bancarios, presentan el préstamo entre una abrumadora profusión de datos. La llamada letra pequeña.
Pero el Euribor a 12 meses cerrará posiblemente el mes de mayo en el 0,45. Un nuevo mínimo histórico que permitirá a las familias hipotecadas abaratar sus préstamos alrededor de unos 50 euros mensuales. Unos 600 euros al año.
Sin embargo, hasta ahora, de este descenso solo se podían beneficiar aquellos préstamos hipotecarios que no incluían una Cláusula Suelo. Un límite que les impedía reducir el tipo de interés, como se ha dicho.

Ley de Enjuiciamiento Civil
El prestamista ya no podrá  por  la Ley de Enjuiciamiento Civil, seguir colocándole cláusulas abusivas. Y si lo hace,  le obligarán a anularlas y a cesar en su utilización protocolariamente los Tribunales. Y posiblemente, se hará reversible el proceso de desahucio, en cuanto el deudor denuncie estas cláusulas abusivas en su contrato y aportara en el juicio la denuncia. Y en cuanto el Tribunal Europeo de poderes al juez para detenerlo.  


Los tres Bancos condenados acatan la sentencia y evitan la presión popular
BBVA, Cajas Rurales y Nova Galicia Banco, anunciaron que acatan la sentencia del Tribunal Supremo y retiran estas cláusulas abusivas y engañosas.
No les quedaba otra, tras su promulgación y su publicación en todos los medios de comunicación social y la presión popular.

Y  reunidos, en sesión urgente, con sus equipos respectivos, los gestores de las tres entidades bancarias condenadas no pudieron soportar el peso de la sentencia y la presión de sus numerosos clientes ejercida a los directores de sus numerosas oficinas bancarias distribuidas por toda España, mayoritariamente sustentados en un trato personal y de confianza.



Trabajar en un banco. Dibujo Copyright © El Roto 
 
Los Directores de Oficinas no pueden alegar obediencia 
Directores de Oficinas que no pueden alegar la obediencia debida a sus superiores, como en el ejército, sin un cuantioso coste personal, ético, moral y de responsabilidad.
Gestores, directivos y directores, decidieron aceptar la decisión del Tribunal Supremo y a la demanda de sus clientes y evitar así la previsible cascada de conflictos legales, y ahorrarse el dinero de los numerosos y costosos pleitos.

Puesto que no debemos olvidar, por poner un ejemplo claro, que una de las condenadas, Novagalicia Banco, ha obtenido el doble de beneficios, en el primer trimestre del año 2013, de acuerdo a las cuentas presentadas por esta Entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Cuentas que revelan que Novagalicia Banco ganó 21´2 millones de euros. Mas del doble de beneficios del año pasado, tras su nacionalización, recapitalización y el duro saneamiento realizado en 2012. Y que se jacta de sus buenos resultados.


La Defensora del pueblo acude en defensa consumidores

Asimismo la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, pidió al Banco de España que: "Actúe en defensa de los consumidores" y que "La sentencia del Tribunal Supremo se aplique por igual a todas las demás entidades bancarias, no solo a las tres condenadas".


Por lo que puede deducirse, existe un antes y un después de nuestro sistema financiero bancario, tal y como la conocíamos hasta ahora, tras la promulgación de la completa y acertada sentencia del Tribunal Supremo y la presión de los clientes. Y deberá abolirse la letra pequeña.

 



Teñen bicho. Dibujo Copyright © Quesada
Cancelar la hipoteca
Este atento. Evite quebraderos de cabeza. Si decide cancelar  su hipoteca, el  deudor puede elegir libremente el notario y realizar su propia tramitación.
Así,  el coste de la de la cancelación  de su hipoteca del notario y del registro de la propiedad, oscilará entre los 350 a los 400 euros.
Muy distinto que dejarlo en manos del prestamista, que le exigirá una previsión de fondos que podría alcanzar los 1.200 euros. Cuando el arancel notarial  de la escritura de cancelación  va de 90 a 200 euros, acorde a la cuantía del préstamo. Y el registro sobre los 150 euros.

Las Preferentes
Pero ¿Qué ocurrirá con las Participaciones Preferentes?
Los nobles Magistrados del Tribunal Supremo de España, lamentan no poder pronunciarse sobre las llamadas Participaciones Preferentes.
Puesto que el mayor banco, el Banco Santander, ha retirado el recurso de casación sobre ellas. Y que con esto, dicen, ha impedido, que los Magistrados sentaran jurisprudencia sobre estos poco claros productos financieros, y dictara sentencia en la que se fijaran los oportunos criterios jurisprudenciales y útiles para resolverlos. 

El capital, sus intereses y los gastos hipotecarios
¿Y si el deudor no dispone del dinero necesario para poder afrontar el resto de su deuda con el prestamista. Qué ocurrirá entonces con el volumen  del capital, al interés variable mensual que ya abonado y con el capital restante y sus intereses?  
¿Se quedará, como hasta ahora, el prestamista bancario con la vivienda entera, y con todo el capital ya abonado. O solo con la parte que realmente le corresponde,  sin sacar una gota de sangre de la unidad familiar?  
¿Cesarán los intereses?
¿Los gastos hipotecarios y el seguro hogar correrán por cuenta del prestamista ?
Quizá, el prestamista continúe elevando considerablemente los diferenciales que aplica sobre el Euribor, para compensar la Cláusula Suelo. O quizá surja una nueva Teoría.  Atentos a Jueces y Magistrados. Continuará.

© Roberto Cerecedo. Todos los derechos reservados. Queda rigurosamente prohibida su reproducción total o parcial, por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, sin autorización expresa y por escrito del titular del copyright, bajo las sanciones establecidas en las Leyes.





martes, 19 de febrero de 2013

 
 
 

Gilberto Villamil Guzmán 

Un periodista de raza que conoció pronto el éxito

 
Satisfecho, recibiendo el Premio al Periodista Gráfico del Año 2003. Fotografía Copyright Aitor Diago 

El sobresalto
Cuentan, del periodista gráfico Gilberto Villamil Guzmán, que cuando el presidente del Grupo 16, editor de Historia 16, Motor 16, Diario 16 y Cambio 16, el malogrado Juan Tomás de Salas, un imprescindible referente informativo de la lucha por la libertad y la democracia en España y en América Latina, se levantó un buen día en su casa para dirigirse al baño, se topó con un individuo en el salón de su casa de Puerta de Hierro vestido con un corto y estrecho camisón de mujer estampado. Y que aquel hombre, de aproximadamente uno setenta y dos centímetros de estatura, de complexión fuerte, tenía un enorme parecido físico con el actor estadounidense Charles Bronson. 
Cuentan, que Juan Tomás de Salas, sobresaltado, comenzó a dar grandes voces y gesticular, para tratar de intimidar a aquel desconocido que irrumpió de pronto en el salón de su domicilio. 
Pero aquel señor, Gilberto Villamil, llevaba aposentado en su casa nada menos que la friolera de seis meses y la señora de Juan Tomás, Bárbara Chaplin, salió precipitadamente a rescatarle en cuanto escuchó los gritos de su marido, puesto que aquel hombre era el marido de Aura Forero, la mujer que Bárbara Chaplin tenía contratada al frente de su servicio doméstico.

Fue chófer oficial de Juan Tomás de Salas, Presidente del Grupo 16 
Repuesto del sobresalto, Juan Tomás invitó a sentarse en el sofá del salón a aquel buen hombre discreto, de aspecto indígena, que tenía una mirada envolvente y muy sincera.
Cuentan, que tras una breve charla distendida, amena, respetuosa y muy cordial, Juan Tomás  comprobó que era un hombre leal, respetuoso y trabajador.
Cuentan, que del resultado de aquella charla, Juan Tomás decidió nombrar chofer oficial del presidente del Grupo 16 a aquel hombre que se había encontrado en salón de su casa con un camisón estampado de señora. 
  
Cursó estudios de fotografía en Photo Centro
Gilberto Villamil Guzmán cursó estudios de fotografía en la prestigiosa Escuela de Fotografía de Photo Centro, que dirigía Aurora Fierro y fue adquiriendo los conocimientos necesarios sobre el periodismo gráfico en la informacón política, social y cultural diaria que cubría informativamente en el día a día
 
Formó parte de la plantilla del mítico semanario Cambio 16
Cuentan que Juan Tomás,  al comprobar los amplios conocimientos de Gilberto Villamil sobre la actualidad diaria, le incorporó seguidamente a la Sección de Periodistas Gráficos del mítico semanario Cambio 16.
Cuentan, que en un principio, sus compañeros de la sección gráfica del semanario no aceptaron con agrado a un hombre desconocido, que acababa de arribar a la profesión, impuesto por el presidente del Grupo y director del semanario. 
Pero el periodista gráfico Gilberto Villamil Guzmán estaba hecho de una pasta especial.

Un periodista de raza 
Gilberto era, entre otras muchas cosas, un grandísimo profesional: Un periodista de Raza. De esos que se miden día a día con las noticias y un excelente compañero de viaje. 
Volvía siempre con el trabajo bien hecho, aunque le agredieran salvajemente, como ocurrió en un partido de fútbol, por hinchas radicales del Real Madrid; 
Aunque le torturaran salvajemente, como le ocurrió en la selva amazónica. 
Aunque intentaran matarlo en la selva colombiana, salvado in extremis, por el guerrillero colombiano y mejor amigo Gustavo Fajardo. 
Siempre volvía con la información bien hecha bajo el brazo. Con su sonrisa puesta, ancha , irónica y cordial, y su notoria elegancia desplanchada del saber no molestar.


Con el Embajador de Colombia en España, Orlando Sardi y su amigo de infancia Jorge Pieschacón    
Fotografía © Santiago Esteban

Testigo privilegiado
También, Gilberto Villamil, fue un testigo privilegiado de lo que fue la guerra fraticida entre Juan Tomás y su hermano, Alfonso de Salas, en lo que parece fue el desmantelamiento del periódico Diario 16, icono de la Transición, el asalto a sus arcas y a su redacción, para montar el diario El Mundo, bajo la dirección de Pedro José Ramírez, a quien Juan Tomás, propietario del Grupo 16, había convertido en el director de periódicos más joven de España.
Gilberto Villamil, casualmente, coincidió en el avión de regreso de un viaje a Francia, el día 2 de abril de 1989, con dos conocidos letrados que comentaron entre ellos la operación de acoso y derribo del Grupo 16 en el asiento de atrás que él ocupaba en el avión. Y tras el aterrizaje del vuelo en el aeropuerto de Madrid Barajas, un hombre que conocía como nadie la lealtad, pone la conversación en conocimiento de Juan Tomás de Salas.
Todo ello se cuenta en el libro Pedro José Ramírez al desnudo.

Una imprevisible gripe se cruza en su camino
Llevaba algo más de diez días aquejado de una gripe común y no respondía al tratamiento doméstico habitual. Por lo que el médico de cabecera decidió administrarle antibióticos. Pero la enfermedad no se detenía y la noche del domingo, 27 de enero, ya no pudo dormir porque se ahogaba. Por lo que el lunes, 28 de enero, decidió ingresar en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

La hospitalización
Me llamó una hora antes de salir, para decírmelo.Y que volvería enseguida.
Hablábamos todos los días a las nueve de la mañana, y luego por la tarde, a las cinco, en cuanto llegaba a la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE. Asociación de la que él era el Secretario General, y yo el Presidente. 
La sede de la APGE disponía de unas magníficas instalaciones cedidas por el Ministerio de la Presidencia de Gobierno de España en el número 50 de la calle María de Molina de Madrid. 
Su mujer, Aura Forero lo llevó en el automóvil al hospital, ya que él no podía conducir, puesto que se ahogaba.  
Fui a verlo al hospital por la tarde, concretamente a las dieciséis horas y treinta minutos. Allí, hice uso, de mi mejor quehacer periodístico para poder sortear prontamente la burocracia y llegar rápidamente hasta él.

La mirada perdida 
En la Sala de Observación, junto a otras muchas personas, una cualificada médica de urgencias le hacía preguntas sencillas de donde se encontraba, la fecha de su ingreso, donde estaba, para determinar su coordinación, memoria y grado de consciencia. 
Lamentablemente, la neumonía inicial, motivo de su ingreso, se le complicó, le había afectado la memoria y le produjo dos paradas cardio respiratorias agudas, dos Ictus consecutivos, seguida de una embolia, que le dejaron inmovilizada toda la zona izquierda  de su cuerpo y mantenía la mirada perdida y tenía serias dificultades para expresarse.

La Sala de Post Hospitalización, de la primera planta baja  
En la Sala de Post Hospitalización, de la primera planta baja, a donde lo trasladaron rápidamente, debido a la gravedad de su estado, la invasión masiva sanguínea cerebral no pudo detenerse, a pesar de los denodados esfuerzos del eficiente equipo de médicos. 
Allí, semi inconsciente me tendió su mano, que yo estreché contra la mía con firmeza, para que supiera que estaba allí, que yo me ocupaba de todo y, dificultosamente, pronunció mi nombre. 
 
Reunión con el equipo de médicos 
Atendiendo a mi petición, a las seis en punto de la tarde y ante su esposa Aura Forero, el competente equipo médico de la Seguridad Social que lo atendió, compuesto en su totalidad por mujeres, cada una especialista en su área, me explicó detalladamente la gravedad de su situación.
 
Situación crítica 
Su situación era muy crítica. Tan sólo un milagro podría salvarlo.
Me explicaron detalladanenbte que, como en una inevitable cascada, cada una de sus constantes vitales le había ido fallando estrepitosamente, una tras otra, sin que pudieran evitarlo.  
Su evolución, en las próximas cuarenta y ocho horas siguientes, serían vitales para él. 

La habitación 5211
El jueves, 31 de enero de 2013, al producirse una vacante de camas, lo trasladaron a la planta quinta del hospital. A la habitación 5211. 
Le alojaron en la misma habitación en donde estuvo internado el grandísimo actor gaditano y mejor amigo Juan Luis Galiardo. Un grandísimo actor que representaba como nadie el papel de galán seductor, pícaro y mujeriego. 
Pero Gilberto Villamil ya no volvería a recuperar la consciencia. Tan solo su enorme fortaleza física le mantendría con vida ocho días más. Falleció el viernes 8 de febrero del año 2013, a las 2:15 horas

Arropado por todos
En el Tanatorio Norte de Madrid, próximo al hospital Ramón y Cajal, a donde lo trasladaron en la mañana del viernes, día 8 de febrero, el periodista gráfico Gilberto Villamil Guzmán, con una expresión relajada y risueña, estuvo arropado en todo momento por la entereza de su mujer Aura Forero, su hija Adriana Villamil, y dos de sus hermanos Samuel y Fidel, recién llegados expresamente de Colombia, gracias a la generosa gestión del Ministerio de Presidencia del Gobierno y de Asuntos Exteriores de España. 
También sintió el abrazo cálido de infinidad de destacados compañeros, de los que fueron sus medios, de su Asociación de Periodistas Gráficos Europeos y de otros muchos y grandes amigos colombianos y españoles. Compañeros de viajes, tertulias, copas y parranda. 
Las mujeres y los hombres que le quisimos. Gilberto, ante todo, era un ser a querer. 
El de su compatriota y gran amigo, el torero César Rincón. 
Toda Colombia, en la persona del Embajador de la República de Colombia ante el Reino de España, Orlando Sardi (¡lo sabías, Gilberto!). 
Toda España, en la persona del Presidente del Gobierno de España, representado por la Secretaría de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro (¡no podía faltar!).

Un arcabucano afincado en Madrid
Gilberto Villamil Guzmán, casado, con dos hijos, Andrés, su hijo biológico, producto de una anterior unión y Adriana, hija biológica de su mujer Aura, producto de una unión anterior, nació el día 14 de noviembre de 1945, en el seno de una familia humilde de campesinos de once hermanos, en la ciudad colombiana de Arcabuco, de la provincia de Boyacá. 
Provincia de Boyacá que da nombre a la más importante distribuidora de suscripciones de medios de comunicación de prensa española. Entre ellos, los diarios El País, El Mundo, ABC, o Cinco Días.  


Retrato del Carnet de Identidad de Periodista Profesional. Fotografía © APGE

Palabras finales 
Gilberto Villamil Guzmán fue un grandísimo y queridísimo periodista gráfico hispano colombiano. 
Secretario General de la prestigiosa Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE. 
Integrante de la plantilla de redacción del prestigioso semanario Cambio 16.
Colaborador habital de destacados e importantes medios de comunicación europeos y americanos.
Premio Periodista Gráfico del Año 2003.
 
Falleció el viernes 8 de febrero de 2013
Llegó a España  desde Colombia un mes de enero del año 1973.
Falleció a los 67 años de edad en Madrid, a las dos horas y quince minutos de la madrugada del viernes, 8 de febrero del año 2013, en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, de una neumonía.
Bien sabe Dios como me invade la profunda soledad de su ausencia, con el corazón embotado y los ojos ardientes, con un nudo de amargura y la emoción desbordada en la garganta, mientras escribo estas líneas. 

Llevaba muy en secreto lo de su edad
No desvelaba a nadie la verdadera fecha de su nacimiento, para que no se conociera con certeza su verdadera edad, a la que daba mil y un quiebros y recovecos cuando se la preguntaban, como un hombre elegante, coqueto y presumido que era. 
 
Leal, cachondo, viejo amigo
Era leal, trabajador, cachondo, viejo amigo. Sabía ser amigos de los amigos.
Practicó la lealtad, la prudencia, la templanza, la fortaleza y la justicia aristotélica. 
Por ello se convirtió pronto en uno de los periodistas gráficos más queridos, importantes y destacados de su tiempo.

© Roberto Cerecedo. Madrid 11 de febrero de 2013

© Roberto Cerecedo. Queda rigurosamente prohibida su reproducción total o parcial, por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, sin autorización expresa por escrito del titular del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes.

viernes, 21 de septiembre de 2012

EMOTIVO ADIÓS AL MITO CURRITO DE LA ZARZUELA, MAS CONOCIDO POR SANTIAGO CARRILLO

Rafael Alberti, Enrico Belinguer, Secretario General del PCI; Santiago Carrillo y Dolores Ibarruri.
Fotografía copyright © Roberto Cerecedo

                      


Figura de la Fiesta Nacional
Hoy, el día 18 de septiembre de 2012, será un día difícilmente inolvidable, puesto que prestigiosos reyes, altos mandatarios, principales líderes políticos y autoridades del mundo de la comunicación, las artes y la cultura, despedimos a un mito. Una figura de las figuras de mayor peso en la Fiesta Nacional: El Currito de la Zarzuela. Mas conocido por don Santiago Carrillo Solares.  

Se ha ido un mito
Era un mito socarrón, próximo, agudo, certero, brillante.
Se nos ha ido un mito que mantuvo su plena lucidez mental hasta su última hora, la hora de la siesta, en la que se durmió dulce y plácidamente, a punto de cumplir sus noventa y ocho años. 
Lo hizo a las cinco en punto de la tarde. Una hora taurina, muy acorde con el sobrenombre taurino de Currito de la Zarzuela que le adjudicó el mítico periodista y escritor Francisco Cerecedo. 
Se nos fue en una soleada tarde del cálido mes de septiembre madrileño, como si el día le estuviera esperando. 

Una enorme deuda de gratitud
España mantendrá  siempre una enorme e impagable deuda de gratitud con él.  

Campaña Electoral. Mítines. Entrevistas
Tuve el enorme privilegio, como otros muchos, de conocer su sapiencia en diferentes foros. 
Sobre todo en el autobús, de la campaña electoral a la Presidencia del Gobierno de España, en donde las muchas horas de trayecto y de convivencia por todos los pueblos y ciudades del país, influía decisivamente para que el grupo de periodistas y político actuaran conjuntamente, en un clima distendido y amigable,  de máxima colaboración informativa. 
También aprendimos de él en sus atestados mítines, en los foros de debate, en sus numerosas entrevistas que nos concedió.  

Una charla en Onda Madrid Radio
Un día tuve el privilegio de contar con él, durante un par de provechosas horas, en Onda Madrid Radio, la emisora radiofónica de la Comunidad Autónoma de Madrid, dentro del programa que dirigía, presentaba y conducía de Los Lunes Noticias. Qué como sería la conversación con él, que la técnica de sonido y el editor, me pidieron permiso para hacer una copia de la entrevista, para así poder escucharla de nuevo en sus respectivas casas.
 
Tertulias de la Universidad Popular
Días después pude contar de nuevo con él. Su generosidad y elegancia desplanchada no le permitían decir no. Fue en las Tertulias de la Universidad Popular que organizaba y dirigía en el pueblo madrileño de San Sebastián de los Reyes.
La conversación transcurrió sobre su dilatada vida  personal y sobre temas en los que él era un curtido experto, como el Eurocomunismo y el Estado, la Perestroika, el Muro de Berlín, la transición, de la dictadura a la democracia, que el tanto contribuyó o la Constitución.
Una inigualable oportunidad de charlar en primera persona con un mito, sin un cuestionario previo.

Los guardianes de la pureza ideológica
Una charla, distendida y amigable,  con un hombre generoso, de incuestionable prestigio y muy próximo, conocedor en profundidad de los temas de propuestos.
Fue una inolvidable charla, abierta, no exenta de cierta polémica, puesto que en ella participaron los guardianes de la pureza ideológica de la izquierdas: Los más puros, los más sabios y los más tercos que nadie.

Ha sido muy polémico esto
Enterados del formato abierto de la charla, a la tertulia asistieron un nutrido grupo de comunistas. los de nueva y de la vieja guardia Partido Comunista de España, que finalmente acabaron todos integrados en el Partido Socialista. Y varios militantes del por aquel entonces recién creado Partido de Izquierda Unida.  Todos ellos en posesión de la verdad, fieles guardianes de las esencias de la izquierda que. por momentos, intentaron poner en serios aprietos a Santiago Carrillo. Aprietos que de los que salió airoso, que crearon cierta polémica y que le hicieron confesar sincero a la salida: "Ha sido muy polémico esto".  
El serial
Pero a lo que voy. Nada será posiblemente comparable.
Nada de todo lo que se ha escrito, leído y dicho, y que se podrá leer, o escuchar, en un futuro, nada podrá ser comparable con lo escrito por Francisco Cerecedo, el día de 18 del mes de mayo de de 1977. 
Fue un día próximo a las fiestas de san Isidro Labrador, patrón del rompeolas machadiano de todas las Españas, en las que el toro, figura y tótem de la Fiesta Nacional por excelencia, es el gran protagonista.
El día en el que el mítico periodista, escritor y fotógrafo, Francisco Cerecedo, pensó en recoger la vieja fórmula del serial periodístico con un nuevo estilo. 

La fórmula
La fórmula, una entrega diaria al lector de un conjunto de artículos periodísticos relacionados entre sí y sucediéndose unos a otros, tuvo un tratamiento original por parte de Francisco Cerecedo, quien propuso a Miguel Ángel Aguilar, director de Diario 16 y uno de sus grandes amigos, una idea genial: Escribir una serie con las biografías de los doce políticos de mayor peso del momento histórico que vivía el país y que iban a concurrir a las próximas elecciones democráticas, las Constituyentes, pero hacerlo utilizando léxico, tópicos y latiguillos del lenguaje taurino, como si los políticos fueran los grandes matadores de la Fiesta Política Nacional. 
Miguel Ángel Aguilar, tan aficionado a los toros como el propio Francisco Cerecedo, aceptó la idea encantado. Y acordaron que las reseñas de los primeros espadas de la política aparecieran dentro de las páginas las dedicadas a la Feria e, igualmente, se publicarían tantas como días duraba la feria taurina de san Isidro.

Ingenio, entereza, gallardía, testimonio
Como expresó José Mayá, editor de Ediciones Sedmay S. A., que recopiló estos artículos en un libro póstumo, Figuras de la Fiesta Nacional: “El lector encontrará en estos artículos, el ingenio, la gallardía y la entereza de un hombre que supo decir lo suyo en el momento oportuno y la talla de un gran periodista. Un hombre joven, que su indudable talento, su pasión por la tarea diaria -era lo que se llamaba un infatigable trabajador- prometían a España, y al periodismo de nuestro tiempo, muchas más páginas de brillante agudeza; páginas que como éstas tenían asegurado el futuro, pues en Cerecedo el periodismo tenía un valor de testimonio de su tiempo, y es lógico que los testimonios perduren”.

El sobrenombre
Francisco Cerecedo quiso que todas estas biografías de las Figuras de la Fiesta Nacional, gozaran, al igual que gozan las figuras taurinas, de un sobrenombre por el que se les conocen en su vida profesional. Y guardó celosamente la norma no sólo para las figuras biografiadas, sino con los personajes secundarios que aparecen, parodiando entre los reales de las figuras famosas del toreo y el inventado para la coyuntura del personaje político.

Congreso del Partido Comunista de España PCE. 1981.
Fotografía copyright © Roberto Cerecedo


El Currito de la Zarzuela
La segunda entrega de este serial, la del miércoles 18 de mayo de 1977, correspondió al inolvidable torero del momento: “Currito de la Zarzuela”, más conocido por Santiago Carrillo Solares, líder del Partido Comunista de España: “Famoso torero monárquico que ha adquirido últimamente amplia popularidad. Diestro capaz de despertar grandes polémicas en torno a su figura. En su vida en los ruedos ha alternado éxitos clamorosos con espectaculares “espantás”.

La divisa rojigualda
Si admirables fueron las dos históricas faenas que hiciera, en 1964, en la plaza de París, a dos toros de las ganaderías de don Fernando Claudín y de don Jorge Semprún, a los que cortó el carnet, oreja y cargo, los buenos aficionados no pueden dejar de recordar tampoco la inesperada “espantá” protagonizada por Carrillo recientemente en la plaza de Madrid ante un toro de carril de la República. Como es frecuente en los diestros artistas, es bastante supersticioso. Y se niega en rotundo a torear astados que no lleven la divisa rojigualda, rompiendo sorprendentemente con su inveterada predilección por las ganaderías de divisa tricolor”. Escribía Francisco Cerecedo.

Atravesó la frontera clandestinamente
Explicaba cómo el secretario general del PCE atravesó la frontera española clandestinamente, en vísperas de la legalización del partido, con pasaporte falso, disfrazado con una peluca y acompañado de su amigo el empresario Teodulfo Lagunero: “Torero con gran capacidad imaginativa, pasará a la historia de la fiesta nacional como inventor de numerosos pases, como el “pase de la frontera”y el de la “media peluca”. Su detención histórica por la policía postfranquista: “La única locura que se le conoce es haberse tirado de “espontáneo”en el ruedo ibérico el 22 de diciembre de 1976, oculto tras una peluca, siendo detenido por la autoridad competente”.

Abandonó la dictadura del proletariado
El abandono de Carrillo “de la dictadura del proletariado” en contra de la tesis oficial soviética, y el apoyo a lo que llamó “eurocomunismo” para diferenciarlo del neoestalinismo soviético y que contó con el apoyo explícito de sus colegas europeos de Francia e Italia, George Marchais y Enrico Berlinguer, respectivamente, que se presentaron en el aeropuerto de Madrid-Barajas para apoyar la legalización del PCE, era para Francisco Cerecedo otra suerte torera propia de “Currito de la Zarzuela”: “Sobre todo, la “eurochicuelina”, que le ha otorgado merecida popularidad en su tierra, contra la opinión de los aficionados del otro lado del Volga, más partidarios de preservar la pureza de la fiesta”.

Manifestación Anti OTAN. Fotografía copyright © Roberto Cerecedo

La moda de las mujeres toreras
Las maniobras para impedir las intervenciones públicas de talante soviético de la presidenta del PCE también eran retratadas con ironía: “Tanta facilidad para la innovación coincide, paradójicamente, con un espíritu profundamente tradicional. Así, se muestra contrario a la moda de las mujeres toreras y ha tratado de retrasar la presentación en los ruedos hispanos de Dolores Ibarruri “La Pasionaria”, cuyo toreo clásico es seguido con interés por un sector de la afición”.  

Miedo a volar 
Como el acusado miedo a volar de Santiago Carrillo: “Tampoco le gusta el moderno sistema de viajar en avioneta de una plaza a otra como hacen la mayoría de sus compañeros de profesión”, que resolvía gracias a la amistad que mantenía con el dictador de Rumanía, quien le había regalado un viejo coche blindado: “Prefiere trasladarse con su cuadrilla en un viejo Cadillac de segunda mano que, anteriormente, había pertenecido a un torero rumano, Nicolai Ceacescu, “Serranito de Bucarest”, que estuvo a punto de presentarse en Palma de Mallorca hace meses”.  

Conversaciones secretas con el Presidente
Sobre las conversaciones secretas con el Presidente del Gobierno acerca de la transición a la democracia española: “Habla siempre bien de sus compañeros de cartel, especialmente de Adolfo Suárez ‘El Posturas de la Moncloa’”.

Falta de entendimiento con Manuel Fraga
Y su falta de entendimiento con Manuel Fraga: “Su único odio conocido es el matador gallego “Niño del Referéndum”, Manolo Fraga, a quien, en un arrebato de agresividad ha llegado a calificar de ‘demente’”

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miércoles, 11 de julio de 2012

LA EMBAJADA DE ISRAEL, UN EFICAZ CHECK POINT

Una estudiante Palestina cruza un check point en la ciudad de Belén, ocupada por el ejército israelí.
 
El encuentro
Coincidieron nuestra miradas, entre los canapés y el vino español que se sirvió a continuación, tras la Entrega de Premios de la Agencia Estatal de noticias EFE a los más Destacados Periodistas Españoles y Extranjeros del Año, presidida por sus Majestades los Reyes de España.
Él, con su flequillo a lo Beatles y su mirada imprevisible tras unas gafas de montura de pasta negra. Yo con la mía: Sorpresiva, expectante. 
Como se sabe, con la llegada del Partido Popular al Gobierno de España, las agendas y el listado de invitados han dado un vuelco espectacular y son otras las gentes que se encuentra uno en los actos y las que son invitadas y acuden a los grandes eventos: Suelen ser personas afines o en perfecta sintonía  con el signo político conservador del gobierno actual.

-El embajador de Israel. ¿Verdad?. Le pregunté, en cuanto se acercó a saludarme.
-Si. Soy el embajador de Israel. Me ratificó.
-Soy Roberto Cerecedo, me presenté.
-Si. Se quien es Vd. Encantado de conocerle. Ya me dijeron que posiblemente nos encontraríamos aquí. Podríamos vernos uno de estos días en la embajada y hablamos.
 -Sería un placer, embajador.
-Dispondré entonces, me dijo, si le parece bien, que le llame el director de mi Gabinete, para fijar una cita.
-Estupendo. Espero su llamada entonces embajador.

La cita
Efectivamente, unos pocos días después, la esperada llamada de la embajada. Me pongo. Y al otro lado del teléfono, una señorita, Francisca, me dice que el señor embajador del Estado de Israel, Alon Bar, me recibiría el martes, día diecisiete de abril, a las diez de la mañana, en su Embajada. 
Acepto encantado. 
Ese día, en la capital de España, lucía un sol espléndido, con una temperatura muy agradable, muy propia de la estación primaveral en la que nos encontrábamos, antesala de los calurosos meses de verano. 
La embajada de Israel se encuentra a escasos diez minutos de la sede de la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE. Por lo que decliné la gentil invitación me ofreció el taxista que se encontraba aparcado en la puerta y aproveché para subir por la calle del pintor Diego de Velázquez, efectuando el breve, pero placentero paseo, que me obsequiaba esa hora de la mañana.

El paseo
Haciendo camino al andar, fui dejando, a mi izquierda, alguna que otra legación, principalmente de países americanos y asiáticos y alguna que otra ostentosa casa solariega del pudiente barrio de Salamanca en donde nos encontramos. 
Como me sobró el tiempo, a muy pocos pasos de allí, me detuve unos minutos delante de la embajada del Japón para contemplar su magnífico edificio a rayas rojas y blancas. Y la casualidad hizo, el que coincidiera, en ese preciso instante, con el acceso a la embajada nipona de un numeroso grupo de ciudadanos japoneses, ataviados con vistosos trajes de gala del país del Sol Naciente.

El saludo nipón  
Ciudadanos del Sol Naciente que me saludaron, cordial y ceremoniosamente, inclinando el torso hacia delante. Saludo al que yo correspondí agradecido de igual forma, con los pies juntos, gozoso. Y enseguida me invitaron a acompañarles al maravilloso evento festivo les esperaba. Amabilísimo ofrecimiento, que tuve que declinar obviamente, muy a mi pesar.

El edificio de la embajada israelí
Reanudé el camino hacia la embajada israelí.
Todo se antojaba muy cordial, en un día de primavera soleado. 
En el número ciento cincuenta de la calle Velázquez, sede oficial en España de la Embajada de Israel,  vi una furgoneta de la policía, de nuestra Policía Nacional Española, con varios policías nacionales dentro, aparcada delante del edificio, a los que saludé  cordialmente y ellos correspondieron a mi saludo.
Al levantar la vista, no aprecié, en la fachada del edificio de viviendas comunitario, bandera, ni placa, ni distintivo alguno que identificara a la Embajada de Israel. Tampoco figuraba reseña alguna en el portal, ni en el tercer piso. Aunque si aprecié, que habían retirado una enorme y llamativa pancarta que llevaba varios días adherida a la fachada de aquel bloque de viviendas.

Una voluminosa pancarta de autoría desconocida
"Este es un edificio de viviendas particulares. No solamente de la embajada de Israel". 
"Por lo que favor, no griten ni hagan ruido ni arrojen objetos contra la fachada".
La voluminosa pancarta, con llamativas enormes letras negras, fue escrita, supuestamente, por los propietarios e inquilinos del edificio de viviendas del número ciento cincuenta de la calle Velázquez. 
Las a veces incómodas, relaciones de vecindad, ocasionadas por vecinos no deseados, producen estas cosas. 
 
Vecinos hartos
Como pude confirmar, era una la protesta clara y contundente de los vecinos y de los propietarios de las viviendas del edificio,  hartos de soportar los gritos y del limpiar diariamente los cristales, las ventanas y paredes de sus casas, del impacto de los numerosos huevos podridos, piedras y terrones, ocasionadas por las continuas manifestaciones y las masivas protestas ante la embajada israelí, por su política exterior, la colonización, el apartheid  y la larga ocupación de los territorios palestinos. 
 
El acceso a la Embajada
Sobrepasé el portal. El portero del inmueble me saludó y en cuanto le expresé a donde me dirigía, me acompañó hasta el ascensor y pulsó el botón del tercer piso, antes de cerrar las puertas del ascensor.
-Encontrará la Embajada de Israel al salir del ascensor. Me confirmó.
-Gracias. Muy amable. Le contesté.

Un control en el descansillo comunitario 
Al llegar al tercer piso, en el descansillo comunitario de la planta, nada mas salir del ascensor, me encontré frente a una puerta blindada y en el espacio de la derecha dos sillas: Una vacía y la otra ocupada por un policía nacional, que al verme se levantó y me saludó muy cordialmente. 
Me presenté enseguida y al significarle  que tenía cita con el embajador de Israel, me indicó, cortésmente, que pulsara un botón rojo que habitaba en la pared, a la altura de una puerta y esperara. 
Así lo hice. A los pocos segundos creí oír una voz, casi ineludible, con un acusado acento extranjero, que salía de no se de donde.

Eran las diez en punto de la mañana
-Tengo cita con el señor embajador. Soy Roberto Cerecedo.
Pero de nuevo la voz, casi ineludible, de marcado acento foráneo, me repitió algo que no se entendía. 
El policía nacional se incorporó de la silla de inmediato y acudió prontamente en mi ayuda:
-Le está diciendo que se ponga delante del ascensor, con los brazos separados del tronco. 
Son las normas que ellos establecen. Me confirmó.
-Muchas gracias. Así lo haré. Le contesté.

Sanchin Dachi
Solícito, entonces, me puse delante del ascensor en posición Sanchin Dachi. La posición humilde, de espera, de los cinturones negros de Karate Do, del Camino de la Mano Vacía, como es mi caso. 
Lo hice con las puntas de los dedos hacia el interior, el cuerpo al frente, la cadera bien derecha. Los pies en paralelo, con un ancho que es igual al de los hombros. Las rodillas ligeramente dobladas. El peso distribuido entre las dos piernas por igual y los brazos separados del tronco.

Gran Hermano
No sabría precisar el tiempo que tuve que permanecer inerme en esa posición, en Sanchin Dachi, pero al dirigir la mirada hacia arriba, aburrido, vi un gran ojo de cristal que me observaba. Una gran bola, de color rojo, me miraba fijamente. 
Una cámara, bien sujeta al techo del descansillo del inmueble, estaba capturando mi imagen. 
El Gran Hermano me observaba.

Un joven muy cachas
Recuerdo que reprimí un fuerte deseo irrefrenable de saludar a la cámara y que, transcurridos otros varios interminables minutos y sin previo aviso, se abrió la puerta incrustada en la pared y surgió de sus entrañas la figura de un hombre joven, de unos veinticinco años, macizo, muy cachas, de aproximadamente un metro sesenta de estatura, vestido con un niki de manga corta negro, unos pantalones negros muy ajustados y unos zapatos negros y que la puerta se cerró, inmediatamente, tras de si. El joven no dijo nada, Tan solo me lanzó una mirada arrogante, distante y despectiva
 
El desencuentro
-Buenos días, le saludé. Ni nombre es Roberto Cerecedo. Tengo cita con el señor embajador. 
Él tan solo volvió a mirarme, de arriba abajo, sin emitir sonido alguno. Luego abrió la palma de su mano, la comprimió, y atrajo, hacia ella, por dos veces, el dedo índice y anular de su mano derecha, como queriendo que le mostrara algo.
-¿Desea que me identifique?. Le respondí.
 -El carnet de identidad. Me dijo tajante, con un marcado acento extranjero.
En cuanto se lo facilité, desapareció de inmediato por la puerta por donde había salido.
De nuevo, varios minutos interminables de espera. 
 
Nadie sale a recibirme
Como tardaba, me senté en la silla que permanecía libre del descansillo comunitario del tercer piso, al lado del policía.
-Es el protocolo que rige aquí. Asintió el policía nacional, como tratando de excusarse al contemplar mi cara de sorpresa, por lo que estaba sucediendo y que nadie del personal de la embajada hubiera salido a recibirme.
-Vd. no tiene por qué excusarse. Está cumpliendo su cometido con gran profesionalidad.
Vd. ha sido y está siendo, muy atento conmigo.
-Gracias. Eso intento. Me contestó.

Un eficaz Check Point 
Corría el reloj. Eran casi las diez y treinta y ocho minutos de la mañana y al fin, de nuevo, se abre la puerta de la embajada de Israel. 
Me incorporo presto, creyendo que ya podía pasar. 
El embajador me estaba esperando desde las diez. Por un momento, creí que alguien salía a recibirme. 
Pero compruebo que no. Es el mismo joven vestido de negro. 
La puerta se cierra a continuación y sin decir palabra me devuelve mi carnet de identidad y me hace un gesto con su mano derecha, para que le siga. 
En el espacio de la izquierda, del descansillo comunitario de la planta, al otro lado del ascensor, fuera del recinto de la embajada, se aposentaba un arco detector de metales.
Guardo el carnet en su sitio correspondiente de mi cartera y deposito, en una bandeja negra, llaves, teléfono móvil, un pen drive y los bolígrafos que portaba y paso bajo el arco de detector de metales, pero la máquina pitaba. 
Saco entonces del bolsillo también las monedas. Pero la máquina pitaba y pitaba. 
Pero con un sonido fuerte, agudo, prepotente, chirriante. 
Como no llevo nada metálico encima y la máquina no dejaba de pitar, levanto los brazos y me acerco al joven para que me cachee. Pero él se retira, rápidamente, unos pasos hacia atrás, asustado y me hace gestos ostensibles con las dos manos que no me acerque y me señala de nuevo el detector de metales. 
Le digo que el señor embajador me espera hace tiempo. Que estoy invitado por él. Que le diga a su secretaria que estoy en la puerta para que vengan a recogerme.

-No hablar español. Y no trabajar para Vd. Me contesta.
¿Llevar armas?. Me pregunta.
-Vengo, invitado expresamente por el señor Embajador. Soy periodista y por supuesto, no voy armado.
El ir armado en España es un delito. Al menos que se tenga licencia de armas. Y eso solamente se concede a ciertos colectivos de seguridad y las fuerzas de orden público y de seguridad del Estado. 
Haga el favor, de decirle al señor embajador que me encuentro aquí y que mande alguien a buscarme. Gracias.

El embajador del Estado de Israel Alon Bar, en el Desayuno Coloquio de la APGE
  
Una chica de cabellos rubios
Procuro mantener la tranquilidad y la flema británica adquirida durante mi período de estudiante en Inglaterra, ante aquel joven fibroso, cuando contemplo que se detiene el ascensor, se abre la puerta y sale de él una chica rubia, muy mona por cierto, veinteañera, ataviada con una camisa de seda azul bordada a mano, de esas que se venden en los zócalos de las calles de Tel Aviv, unos blue jeans muy ajustados y unas botas de cuero. Y observo que se dirige al joven de la puerta. 
Lo hace en un idioma fluido, totalmente desconocido para mi, posiblemente de los Montes Urales y el rudo guardián me hace un gesto enérgico para que me aparte y la permita pasar. 
La joven sonríe, mientras se despoja de sus llaves, de su móvil, de sus monedas, mientras el detector de metales no deja de pitar. Se quita entonces el cinturón, pero tan solo consigue que el detector se envalentone todavía más. Luego sus botas y sus anillos. Pero la máquina continúa pitando. 
Inició entonces el gesto de despojarse de sus blue jeans y de su camisa, para quedarse en ropa interior, mientras yo pensaba para mis adentros:
 -Mira tu por donde, después de todo me va a dar una alegría esta chica. 
Pero no tuve esa suerte. El detector de metales ya se da por satisfecho con las botas y los anillos y, sorpresivamente dejó de emitir el sonido nos tenía acostumbrados. 
El joven guardián de la puerta, posiblemente natural de Rusia, gesticula para que yo haga lo mismo. 
Le digo que de eso nada. Ya sin reprimir mi enfado.
 
Ha baytah. No tener permiso para pasar  
Pronuncia entonces una par de palabras en hebreo, que los palestinos conocen muy bien:
"Ha baytah". Que se puede traducir por: "No tener permiso. No puede pasar"
El ejército ocupante israelí no habla árabe, alguno algo de inglés y así es como se dirigen sus soldados despectivamente a los ciudadanos palestinos.
Estas son las dos palabras, que una y otra vez, repiten los soldados israelíes del ejército de ocupación  a los ciudadanos palestinos que transitan por su tierra, en cada uno de los más de doscientos cincuenta check points que tienen distribuidos por todo los territorios ocupados.  

El camino de vuelta
Tajante, le repito que he sido invitado  por el  señor embajador de Israel, que es sorprendente que no salga nadie a recibirme y que si el señor embajador desea verme, ya sabe donde encontrarme.
Le doy bruscamente la espalda, sin despedirme, ni perderle,  ni por un momento de vista y me despido cordialmente del atento policía nacional, e inicio, muy molesto, el camino de vuelta.

La humillación
Al llegar a mi despacho trato de contactar con la embajada de Israel, pero nadie toma el teléfono. 
No dejo de pensar en la humillación diaria a la que se ven sometidos los ciudadanos palestinos por la ocupación, despojados de sus viviendas, de sus mas elementales derechos, obligados a pasar por los siniestros Check Points en su propia tierra, desde hace más de sesenta y cuatro años.

La llamada
Al día siguiente, nada mas llegar a mi despacho llamo de nuevo a la embajada israelí. 
Coge la llamada la señorita Francisca, que me dice que me pasa con el embajador, puesto que desea hablar conmigo.
 -He estado intentando hablar con Vd. sin conseguirlo Señor Cerecedo, me dice al otro lado del teléfono el jefe de la legación. No hemos podido vernos ayer. Pero puede venir otro día.
-Perdón, señor embajador. Pero tras lo acontecido ayer en el Check Point de la entrada de su Embajada y al no salir nadie a recibirme,  prefiero, si fuera tan amable, que nos visitara Vd. 
Se me ha ocurrido que podíamos tener un desayuno de trabajo, dentro del ciclo de Desayunos Coloquio que venimos realizando en la sede de la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos, con la Junta Directiva y los periodistas que lo deseen .
-¡Ah! Muy bien.

El Desayuno Coloquio
El martes, día 23 de mayo de 2012 a las diez horas, se realizó el previsto encuentro. 
El día anterior comuniqué la visita del Embajador de Israel al jefe de seguridad del edificio del Ministerio de la Presidencia, donde tiene su sede la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos APGE. 
Un edificio magnífico de catorce plantas, dotado de Auditorio, Sala de Prensa, Briefing, Sala de Exposiciones, Sala de Reuniones, Restaurante, Parking y de las últimas tecnologías. 
Puse especial empeño de que me avisara la señorita Francisca, en cuanto saliera de la Embajada el señor embajador, para recibirlo en el pasaje de acceso y evitarle así el pasar por el detector de metales de seguridad de la entrada del edificio.
Afortunadamente, no todos somos iguales.
 
El encuentro
El embajador de Israel en España, Alon Bar, que  fue el número dos de la Legación Israelí entre los años 1994 y 1998 vino acompañado del consejero portavoz, Lior Haiat, por el responsable de prensa, Uriel Macías, por dos de sus guardaespaldas y por dos Policías Nacionales.
Al contrario  de su predecesor en el cargo, del Embajador Rafael Sultz, que salió tarifando de España, a la que acusó de anti semita, el embajador Alon Bar aboga por profundizar el diálogo mutuo con España en todos los ámbitos, en especial en el terreno cultural, económico y social.
A preguntas de los periodistas asistentes al Desayuno Coloquio, evitó las preguntas comprometidas, hizo una defensa de la legitimidad de unas fronteras seguras para el Estado de Israel y mostró su comprensión por lo que de perjuicio pueda suponer esto para otros.

El muro
Sobre todo por el muro de separación de acero, cemento, hormigón y alambre de espino, que separa a los israelíes de los palestinos y también a los israelíes de los egipcios, sirios, jordanos y libaneses y que esto dificulte la libre circulación de personas, sobre todo de los ciudadanos palestinos en los territorios ocupados por el ejército israelí. 

La despedida
Al finalizar el desayuno coloquio, distendido y amigable, acompañé al señor Alon Bar hasta su coche oficial, rodeado de sus dos guarda espaldas y los dos miembros de la Policía Nacional, mientras me expresaba su satisfacción y su profundo agradecimiento por el trato y el agradable encuentro mantenido.

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