jueves, 27 de noviembre de 2014

ISRAEL, GO HOME!!


Última Mesa de Negociación. De izq. a der. Abbas, Netanyahu y Obama. Dibujo © Ferreres

La certera propuesta del Partido Socialista Obrero Español, sobre el reconocimiento del Estado de Palestina, que ha sido a aprobado por el Congreso de los Diputados de España, el pasado martes, día 18 de noviembre de 2014, ha reconocido a Palestina como Estado e insta al Gobierno español, a reconocerlo como Estado y sujeto de Derecho Internacional y a promover dicho reconocimiento al resto de sus socios europeos, en el marco de una solución definitiva y global al proceso de paz de Oriente Próximo. Aunque parezca un absurdo. Puesto que el Estado Palestino ya existe y no es no que tenga el pleno derecho a existir. A pesar de que sus Derechos sean violados diariamente por sus vecinos de Israel. Y la tierra de Palestina,  sus ciudades, pueblos y aldeas sean ocupadas ilegalmente por las tropas israelíes del ultraderechista Benjamín Netanyahu, con el visto bueno del coloso estadounidense, que no obliga al estado de Israel a cumplir con las numerosas resoluciones de Naciones Unidas. Y del Parlamento Europeo, que no aplica las numerosas sanciones administrativas y económicas acordonadas en su seno.

La legalidad Internacional 
Con anterioridad, Suecia se convirtió en el primer país europeo en reconocer a Palestina. Y el Parlamento Británico votó en el mismo sentido, así como el Senado Irlandés y diversos Parlamentos Europeos, como el de Islandia. Y en el año 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas admitió a Palestina en su seno, como Estado observador. Y al igual que en España, en Francia, a propuesta de los diputados socialistas franceses, la Cámara de Diputados Francesa prepara una votación similar, al que invitan al Gobierno Francés a reconocer a Palestina como Estado propio. Y a situar a la República de Francia en primera línea de la creciente dinámica europea a favor del reconocimiento del Estado Palestino. En lo que es simple y llanamente, dar cumplimiento a la legalidad internacional y a las numerosas resoluciones de las Naciones Unidas, que se iniciaron en el año 1947. Permitiendo el establecimiento de un Estado Palestino soberano y democrático, sobre la base de las fronteras de 1967 y con Jerusalén como capital.

La Comunidad Europea endure su tono con Israel 
Los principales países europeos, endurecen su tono con Israel, recordándole que su agresividad y su política de asentamientos es ilegal. Y que están dispuestos a aplicar medidas adicionales para defender la viabilidad de dos Estados. Y se suman así a la nomina de los 134 países de América Latina, Asia, África o Oriente Próximo, que ya lo han hecho, de un total de 193 países del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Israel como Estado Judío
Lo que ya no está del todo claro, es que el Parlamento Israelí apruebe una nueva declaración, ya rechazada por la Cámara, para definir a Israel como Estado Nación del Pueblo Judío, por perjudicar a las minorías que lo habitan, tal y como desea el primer ministro israelí Netanyahu.

Jovencísimo ciudadano palestino es atendido, tras ser tiroteado por las tropas israelíes.
Foto © Khalil Hamra. Associated Press

Israel se cabrea
 Naturalmente, como no podía ser de otra forma, el Gobierno de Israel, que no desea la solución de dos Estados, porque eso desbarata sus planes de genocidio y exterminio de la población palestina, la ocupación de sus tierras y la destrucción de sus instalaciones y de sus viviendas, monta en cólera. (Véase artículo Gaza. Genocidio brutal. Un plan perfecto) Y a través de su Ministro de Asuntos Exteriores, Emmanuel Nahshon, dice, claro: “Que el reconocimiento de un Estado Palestino es un error. Supone una demora y una complicación en nuestras negociaciones con los palestinos”.

 El reparto del botín 
Ya lo advirtió certero el mayor experto en Oriente Próximo, y en la lucha de los ciudadanos palestinos por su libertad, el mítico periodista y escritor vigués Francisco Cerecedo: “La mierda debe ser de una calidad excelente, porque veinte millones de moscas no pueden equivocarse. Y los ladrones que discuten por el reparto del botín en el garaje, huyen todos en el mismo automóvil al oír la sirena de la policía”.

Limpieza étnica 
Por lo visto, al Primer Ministro Netanyahu, a su Gobierno, y a su ejército, integrado la mayoría por colonos de tendencia ultraderechista, cegado por su limpieza étnica, no les es suficiente la ocupación ilegal de 67 años de Palestina, la larga nómina de asesinatos masivos, selectivos e indiscriminados que tiene Israel a sus espaldas. Las continúas humillaciones, detenciones, torturas, quebrantamiento de huesos y las brutales palizas inflingidas diariamente a los indefensos ciudadanos palestinos. La ocupación de sus tierras y la destrucción de sus casas, de sus pueblos, sus ciudades, de sus aldeas. Y practica con los palestinos el viejo y siniestro Apartheid sudafricano. Discriminando a todo aquel que no sea judío. Incluso a los de procedencia judía.

Derechos Humanos 
No les basta tampoco con la construcción de un muro de hierro y hormigón, declarado ilegal por la ONU. Y continúan con la colonización del territorio, que mina la viabilidad de un Estado Palestino. Convierte los espacios de población en pequeños cantones, que separa a los israelíes de los palestinos. E incumple sistemáticamente los más elementales derechos humanos y las numerosas Resoluciones de las Naciones Unidas. Sorprendentemente, siempre, bajo la manto protector de los Estados Unidos de América.

    Uno de los buques israelíes en la playa de Haifa de Palestina. Foto © Polaris. Agencia Contacto
                   
La novia más hermosa
El informe de la Delegación Sionista, que visitó sucesivamente la Republica Argentina, Uganda, Palestina e incluso España, medio siglo antes de la fundación del Estado de Israel, para calibrar sobre el terreno el lugar en donde fundar su Estado, emitió un certero informe a los líderes judíos europeos que no dejaba lugar a dudas: “Palestina es la tierra escogida. La novia es indudablemente la más hermosa. Pero existe un problema. Tiene dueño. Ya está comprometida”.

Una tierra llamada Palestina 
A principios del siglo XX anglosajones y grupos centroeuropeos dijeron que habían encontrado una tierra perdida de la mano de Dios, Yahvé y Al-Láh, llamada Palestina. Una tierra deshabitada, dijeron. Deshabitada por un millón de habitantes de cultura milenaria, que cultivaba la tierra y que había forjado su propia historia a lo largo de miles de años, y que nunca dejó de habitarla y defenderla. La tierra de Canáan, Galilea, de Palestina. La tierra del olivo, de los higos y los naranjos. Perfumada por el aroma de Galilea y del valle del río Jordán. Y los políticos y gobernantes sabían que es una tierra que tenía y tiene dueño. Y que ese dueño aún conserva sus documentos de propiedad.

La ocupación
Pero aunque la tierra de Palestina ya tenía dueño, eso no fue impedimento para que numerosos judíos de toda Europa, desembarcaran con sus viejos buques en la playa palestina de Haifa, el día 19 de mayo del año 1947. Y a los ciudadanos palestinos les es difícil olvidar la ocupación por la fuerza de su territorio, los asesinatos masivos y la violenta expulsión de sus tierras y de sus casas y el expolio de sus enseres.


Charles Chaplin patrulla la entrada de su casa estadounidense. Foto © Studium


La vuelta a casa 
A los Ciudadanos de Israel no le queda otra que el Go Home, que el Volver a Casa: A los Estados Unidos de América. Y California sería un sitio magnífico para instalarse. Moderno, cosmopolita, democrático, tolerante, comprensivo, con tiempo estable. Esa es su tierra de promisión bíblica, no Palestina. Además, dicen que nunca llueve en el sur de California. Podrían formar parte así, del 51 Estado de los Estados Unidos de América. Ya lo son de hecho. El Estado de Israel es una leal y contundente base militar estadounidense.

Es lo más sensato
El presidente estadounidense posiblemente lo aprobaría. Siempre ha sido su aliado más fiel en Oriente Próximo. Y todos los Gobiernos estadounidenses sin excepción, condicionados por el lobby israelí, bien representado en el Congreso y en el Senado USA, les ha apoyado siempre. Oponiéndose a Europa y al resto de la Comunidad Internacional. Es lo mejor. Lo más sensato. La mejor forma de pagarles generosamente su lealtad de todos estos años.

Un inolvidable viaje trasatlántico 
Al Gobierno, del creativo, joven, dinámico y belicoso Estado de Israel le sería fácil fletar varios Airbus A380, con capacidad para 853 personas. Su protector se los facilitaría. O mejor un gran barco. Como antaño. Como en el año 1947. Un viaje en un bello trasatlántico de varios metros de eslora, dotado con los mejores servicios y los últimos adelantos tecnológicos, con todo tipo de actividades a bordo. Un viaje así sería inolvidable. La población israelí, incluido su Gobierno, Colonos, Ultraortodoxos y su abnegado Ejército, rememoraría el desembarco de sus mayores en el puerto palestino de Haifa, hace 67 años y como expulsaron a sus legítimos propietarios palestinos de sus casas y de sus tierras. Un viaje feliz, sin sobresaltos, en busca de un futuro súper mejor, de retorno a casa de cada familia israelí, con su macho, su hembra, sus hijos y sus arreos, siguiendo los pasos del pueblo hebreo, como certeramente dijera el poeta. Y se instalarían para siempre en un lugar idílico, acogedor y tranquilo, sin ocasionar problemas a sus vecinos, que de eso se encargará el presidente USA aunque la historia suele ser tozuda.

Problemas de convivencia 
Tiene un acusado problema de convivencia. Cualquier Comunidad de Propietarios les hubiera desalojado ya hace tiempo. Expulsado de su domicilio habitual por falta de convivencia y mal comportamiento con sus vecinos. Son unos malos convecinos. Sin duda su sitio no está en Palestina, entre los árabes, cristianos, judíos de bien, coptos, musulmanes. Gente tranquila, de cultura milenaria, ilustrada y educada. Habitantes de una hermosa tierra, Palestina, regada por el río Jordán y el aroma de los olivos.

Una sociedad fragmentada 
Además, la actual población israelí, originaria de setenta países de todo el mundo, carece de una identidad común. Se sienten extranjeros en su actual país Israel. La inmigración de los judíos de todo el mundo al Estado de Israel está llegando a su fin. La todo poderosa Agencia Judía que se encarga de ello, ha abandonado hace años su trabajo de atraer correligionarios a Israel. A los que les ofrece una confortable casa con lavadora, ordenador, frigorífico y televisión, automóvil y un tren de vida occidental. Sabe que la sociedad israelí está completamente fragmentada. Que lo único que les mantiene unidos es el odio a los árabes. Que en su seno mal conviven numerosas subculturas de emigrantes rusos, con argentinos, rumanos, ultras ortodoxos, religiosos sionistas, o con los hijos de los padres fundadores del Estado.

Tribus inconexas
Israel es actualmente un montón de tribus inconexas. No forman sociedad. Lo dicen sus propios ciudadanos que tienen miedo unos de otros, que se odian. Los judíos procedentes de Europa marginan a los judíos procedentes de los países árabes. Los ultra ortodoxos se encierran en sus barrios y sinagogas y no se relacionan con los demás. Y los rusos que vinieron tras el derrumbe de la Unión Soviética, tienen su propio partido político. Y todos discriminan a las minorías drusas, beduinas o etíopes. Y la mayoría del ejército israelí está compuesto por los inmigrantes sin recursos. Y la muerte de uno de sus soldados es siempre un acto terrorista.

Desprecian a los palestinos
La población civil israelí desconoce lo que ocurre en el territorio que están ocupando y desprecian a los palestinos. Ignoran las numerosas Resoluciones de la UE y de la ONU, todas las violaciones de los derechos humanos y los abusos, que constituyen una amenaza para la seguridad de los palestinos, no sólo el asesinato, la tortura y la desaparición forzada, sino también el arresto y la detención arbitraria, la expulsión, la intimidación, el acoso, las amenazas y otras formas de violencia.

Estado 51 USA
Por eso, los israelíes se sentirán en los EEUU como en su verdadera casa. Podrán formar su propio Estado. Seguro que el presidente USA, su leal y servicial protector, les daría toda clase de facilidades para convertirse en el Estado 51 USA sin mayores trámites. O si lo prefieren, de eso tienen una gran práctica, pueden colonizar California o crear su propio Israel Town, a semejanza de la China Town existente. Y en el caso de formar su Israel Town, tendrían en quien reflejarse y aprender. La comunidad china es una comunidad tolerante, trabajadora, entrañable. Muy admirada y respetada en todo el mundo. E Israel está muy necesitada de aprender del gigante chino. Tienen un serio problema de convivencia. Y con frecuencia se torna agresiva.

Edificio palestino destruido. Foto © Suhaib Salem. Reuters



Israel un ocupante brutal, Con un pasado cruel, vengativo y delictivo
Lo dice en su libro La Ocupación, Ediciones Crítica, Ahron Bregman, destacado profesor de Estudios Bélicos del King´s College Británico y ex capitán del Ejercito Ocupante Israelí, que tuvo que exiliarse tras su publicación. Que relata certero, que sin la presión internacional, Israel no acabará con la ocupación y no volverá por su cuenta a casa. Que para que pueda volver a su sitio natural, a los Estados Unidos de América y librarse de “su pasado cruel, vengativo y delictivo”, la Comunidad Europea debe presionar al Estado de Israel convenciéndole que es lo mejor. A la vez que le impone severas sanciones comerciales por su injustificable comportamiento, además de las que estime oportuno la Organización de las Naciones Unidas, por los numerosos incumplimientos y destrucción masiva y reiterada de sus instalaciones. No olvidemos que Europa es el primer socio comercial de Israel y se ha visto seria e impunemente perjudicado y es el que debe obligar al Estado de Israel a que se acostumbre a respetar las leyes y las resoluciones internacionales.

La estabilidad de Oriente Próximo 
Saben, que nunca habrá estabilidad en Oriente Próximo, mientras los israelíes no se vayan, para que los palestinos puedan reconstruir su patria, colonizada y destruida por el ejército de ocupación israelí. En donde, como siempre, pueden convivir libremente gentes de cualquier raza, creencia religiosa o condición. Ya sean cristianos, judíos, coptos, o musulmanes. Con la única condición de que sean nativos, originarios o residan legalmente en el Estado de Palestina.

No habrá problemas para su reinstalación 
Además, estoy seguro, que los generosos estadounidenses, tampoco se opondrán a que los israelíes puedan llevar consigo su armamento pesado, o sus instalaciones de enriquecimiento del uranio y de producción de la bomba atómica, de drones no tripulados y otras instalaciones de agradecida y variada experimentación. En USA se permiten todo tipo de armas privadas. En eso no deben tener dudas. No habrá problemas para su reinstalación. Y con el añadido de que podrán devolver en mano a sus beneficiarios, el sobrante del armamento ligero y pesado de última generación, las bombas teledirigidas por laser, los tanques o los aviones no empleados contra los civiles palestinos indefensos. El mismo que los propios estadounidenses les facilitaron en su día. Fácil.

El muro construido por Israel. Foto © Polaris. Contacto

La limpieza étnica y el apartheid 
Es sorprendente, que un sistema político que practica el Apartheid y tenga a la mayoría de sus generales de su ejército acusados de crímenes de guerra por la justicia de varios países e intenta someter a todo un pueblo por la fuerza de las armas, con una tecnología mortífera, les apoyen y les consientan estar al día de hoy dentro de la ley. Que a sus incondicionales protectores USA, les parece normal que todo un pueblo haya sido arrancado de sus ciudades y de sus tierras, quitándole su identidad, truncando sus vidas convirtiéndoles en apátrida. Que permita sigan practicando la limpieza étnica contra sus moradores, con el resultado de seis millones de personas viviendo en tiendas de campaña sin luz ni agua corriente, en campamentos de refugiados, desde hace 67 años. Y también, que un reconocido premio Nóbel, considere beneficioso la construcción de zanjas, fortines, muros de separación y de segregación racial.

El gueto de los rabinos ultra ortodoxos. Foto ©  Polaris. Contacto


Nunca llueve en el Sur de California
Además, para todos los ciudadanos israelíes, incluidos los integrantes de su Gobierno, su ejército, los colonos más depredadores y los religiosos más ultraortodoxos, el Estado de California sería sin duda el mejor sitio para instalarse. Como nunca llueve en el sur de California, como machaconamente se encarga de recordárnoslo una bellísima canción estadounidense, disfrutarían de un ambiente placentero y templado. Nunca se mojaría su sofisticado armamento, sus casas, sus trajes, sus numerosos libros de estudio, sus peculiares luengas barbas blancas y negras. Tampoco sus elegantes trajes negros, sus vistosos sombreros negros, sus compactos zapatos negros, sus abrigos negros. Y evitarían así, los muy nobles ciudadanos de las doce tribus de Israel, el ser mezclados a diario con la chusma palestina. Con esa horda de ciudadanía infecta, con escasos recursos económicos, indefensos, pobres y desarmados, que son los palestinos, como hasta ahora. Y el tener que ser protegidos constantemente contra ellos por su anegado ejército y por los certeros Check Points israelíes. Y también finalizarían las batallas internas por el control de su Estado, que tan acertadamente describe Ana Carbajosa en su libro Las tribus de Israel. La batalla interna por el Estado Judío.

Salida de Arafat de Rammallah. Foto © Jim Hollander. Agencia EFE

Al Yasser Arafat lo asesinaron con polonio 
Asimismo, se sabe ahora, con absoluta certeza, que al rais Yasser Arafat lo asesinaron los israelíes envenenándolo con polonio. Los resultados de los análisis forenses tomadas al cadáver del líder palestino en el año 2013 no dejan lugar a dudas. Las muestras demuestran, fehacientemente, que se encontraron en su cuerpo restos anormalmente altos de polonio radiactivo, sobre todo en la caja torácica y en la pelvis. Arafat comenzó a presentar severos trastornos gastrointestinales el día 12 de octubre de 2004, en su residencia oficial de Rammallah en Cisjordania, cercada por los israelíes, sin suministro de energía eléctrica, ni agua. Y pronto desarrolló una grave trombocitopenia, una disminución de las plaquetas en el torrente sanguíneo y continuas hemorragias internas. Pocos días después fue trasladado desde Cisjordania a un hospital militar de París, en donde entró en coma y falleció, hace ahora exactamente diez años: El día 11 de noviembre del año 2004. El polonio es un compuesto químico radiactivo presente en la naturaleza. Los primeros síntomas que provoca son vómitos convulsivos, fuertes diarreas y continuas nauseas. A los pocos días el estado se agrava y sobreviene la fiebre y la debilidad general. Y se inicia la caída del cabello y los gravísimos problemas gastrointestinales. Finalmente, los principales órganos vitales, como el hígado o los riñones empiezan a fallar y el sistema inmunológico y el metabolismo se detienen y el paciente muere.

Nadie podrá extirparles la memoria 
Los hijos, nietos y bisnietos de las familias palestinas asesinadas y forzadas a abandonar sus tierras y sus casas, no sólo reclamarán su identidad, su dignidad y las compensaciones materiales a los que destrozaron su vida, sino también el retorno a sus ciudades y aldeas. Al ciudadano palestino, cuya tez es del color de su tierra y su vestimenta rima con su paisaje, el río Jordán y el olivo, ya nadie podrá extirparle la memoria. Los ocupantes israelíes, Los Pasajeros Entre Palabras Fugaces, como certeramente los denominó en su último bellísimo poema, cinco años antes de morir, el poeta palestino Mahmoud Darwish: “Tienen espadas, los palestinos sangre. Tienen acero y fuego, nosotros carne. Tienen otro tanque, nosotros piedras. Tienen gases lacrimógenos, nosotros la lluvia. Pero el cielo y el aire son los mismos para todos”. “Tomen entonces una porción de nuestra sangre y váyanse”, les dice. “Entren en la fiesta, cenen y bailen. Luego váyanse”. ”Quédense donde quieran, pero no entre nosotros. Es hora de que se vayan”. “Váyanse de nuestra tierra, de nuestro suelo, de nuestro mar, de nuestro trigo, de nuestra sal, de nuestras heridas. De todo. Váyanse. De los recuerdos de la memoria”. Go home Israel.

Copyright © Roberto Cerecedo. Todos los Derechos Reservados 
En Madrid. Un sábado soleado del día 22 de noviembre de 2014