lunes, 6 de julio de 2009

LA CODIFICACIÓN DEL LENGUAJE

La palabra escrita se puede leer y se puede establecer el consiguiente estudio. Y el efecto concreto que causa en las personas. El lenguaje fotográfico no tiene un código establecido.

La fotografía es mas dúctil, es mas sincera. Por tanto no se sabe el efecto que produce realmente. Así, de ella, no se puede afirmar con rotundidad: causa un efecto hasta aquí y entonces podemos soportar esto. De ahí viene, el origen del miedo de algunos, al uso indebido de la imagen.


Golpe de Estado en España. Tejero secuestra al Parlamento (1981)

La fotografía del fallido golpe de Estado en España del año 1981, se puede leer de diversas formas. Fotografía que las cadenas de televisión españolas, los medios de comunicación y la salida reciente de un libro, se han encargado de ponerla de actualidad.
En la imagen, realizada por el inefable Manuel Pérez Barriopedro, de la agencia Efe, aparece el ex coronel de la guardia civil, Antonio Tejero Molina, amenazando a los Diputados del Congreso de España.

Para unos, afortunadamente, los menos, el héroe triunfante que, pistola en mano, desde la tribuna de la Cámara de las Cortes españolas, mantiene retenidos a los diputados.
Para el resto de los españoles, el golpista que mantiene secuestrados a los representantes de la soberanía popular. Y que nos sumió a todos, durante unos días, en el sobresalto.

El mal uso. El uso abusivo de la imagen

Y no digamos, del uso abusivo de la imagen, con fines publicitarios. Como el que hizo, recientemente, una conocida compañía aérea, del Presidente del Gobierno español y de su Majestad la Reina de España.


Lady Di, en el coche momentos antes del accidente de Paris

Lady Diana de Gales

Uno de los casos, de los que más tuvieron repercusión, por su relevancia social, fue el
trágico accidente de la princesa Lady Diana de Gales.

Todavía, en el mes de noviembre del año 1999, la Corte Suprema de Justicia Francesa,
dio la razón a los periodistas gráficos, especializados en la denominada prensa rosa o
del corazón, por considerar que habían cumplido con su trabajo.

En el fallo, de la Corte Suprema, quedó demostrado, de una manera fehaciente, que el
accidente se produjo porque el conductor del automóvil iba bebido y conducía con exceso de velocidad.

Los mirones

Como todos recordamos, las primeras personas que acudieron al lugar del siniestro fueron los profesionales. Y varias personas, que no pintaban allí nada, permanecieron de mirones. Mientras bomberos, médicos y periodistas gráficos estaban trabajando.

El efecto mas inmediato del hecho fue, que una gran masa de lectores, se precipitaron a los kioscos de prensa y dispararon los índices de audiencia, de las televisiones de todo el mundo.

Las autoridades requisaron los rollos fotográficos. Imágenes falsas en la Red.

Asimismo, las autoridades francesas requisaron los carretes fotográficos impresionados de los profesionales. Y los directores de los medios de comunicación, de todo el planeta, se abstuvieron de publicarlas, temerosos de la reacción del público lector, ante el histerismo colectivo generado.

Pero, los lectores, ávidos de imágenes, descubrieron que en la Red, un ínter nauta, facilitaba imágenes del hecho. Imágenes, que posteriormente, se demostraron ser falsas, pero que bloquearon el servidor, durante varios días.

El retrato o la complicidad entre el periodista y el retratado

A la gente, le gusta ser recordada, como personalidades vivas, determinadas. Desean que se perciba su personalidad tras el rostro, y que ésta, sea agradable.

El retrato, es uno de los pilares básicos, en donde se sustentan los cimientos del periodismo gráfico. Hasta hace muy poco, en España, era impensable, que el retrato no fuera producto de una instantánea.
Con la potenciación de los suplementos de fin de semana, que comenzaron a hacer periodismo de revista, se produjo un cambio radical.
Los editores gráficos de estos suplementos, comenzaron a exigir tener, en las mesas de sus despachos, retratos que estuvieran elaborados, cuidados, maquillados, preparados, e incluso, consensuados.

Durante un buen período de tiempo, esto trastocó los planes de los que manejaban la publicidad. Hasta ahora, los publicistas, deseaban diferenciar sus imágenes, por aquello del impacto del mensaje, del resto de las que aparecían en los medios de comunicación. Frente, digamos, al desorden de las instantáneas, faltas de uniformidad, ellos contraponían la belleza de sus imágenes equilibradas.


Benetton, publicidad

Los expertos en lenguaje publicitario contraatacaron, descubriendo el valor y el dinamismo de la instantánea, de la credibilidad y el tratamiento vivo de la fotografía de prensa.

El retrato de la persona a fotografiar exige igualmente, al periodista, que le proporcione una imagen buena y bella, de cómo ella se ve a si misma. Normalmente, los retratados, creen saber la forma en que salen mejor. Y piensa de antemano, cómo y en qué forma, deben posar, para obtener unos buenos resultados. En esto, fotógrafo y fotografiado, no suelen estar de acuerdo. Pero, lamentablemente, la instantánea del retrato en España, ha dado paso a la sesión en un estudio, preparada y concertada.

La participación del personaje. Todos formamos parte del paisaje

En ocasiones, el sujeto a fotografiar, aunque casi nunca es consciente de ello, participa en la consecución de la información. Es el caso, de un hecho histórico, de gran interés social, del que sólo él es el protagonista y facilita la fotografía. Y la labor del fotoperiodista se reduce a trasmitir la escena, nunca a crear el personaje.

En países, como los Estados Unidos de América, las personas son muy celosas de su imagen. Y los tratados, de las principales culturas orientales, incluso advierten, que la cámara oscura, que tienen las cámaras fotográficas, captan parte de la esencia del alma en cada instantánea y se pierde parte de la propia vida en cada disparo. Habitualmente, los periodistas gráficos estadounidenses, llevan consigo, un inmenso taco de formularios, para solicitar el consentimiento de la persona a fotografiar.

En España, no llegamos afortunadamente a esos extremos. Está regulado por la Constitución de 1978. Y por la ley del Derecho a la Protección Civil, del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen, de 1982.

Concretamente su artículo octavo, apartado segundo:
No impedirá su captación, reproducción, o publicación por cualquier medio, cuando se trate de personas que ejerzan un cargo público o una profesión de notoriedad pública. Y la imagen se capte durante un acto público o en lugares abiertos al público. Tampoco, cuando la información gráfica sobre un suceso o acontecimiento público, cuando la imagen de una persona determinada aparezca como meramente accesoria.

Por lo tanto, una vez que cruzamos el umbral, de la puerta de salida de nuestro domicilio, todos, formamos parte del paisaje.

No es cierto que la fotografía vale mas que mil palabras. La ventaja del lenguaje fotográfico sobre otros lenguajes, es el impacto visual que produce al lector.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No tiene desperdicio este blog. Ni sobra ni falta una coma.
Claro, conciso y denso.

Felicidades por esa elocuencia documentada Sr. Cerecedo.

De: traccionanimal